miércoles, 22 de junio de 2016

La sansevieria, una planta decorativa muy poco exigente.

Si es de esos que adoran decorar con plantas naturales pero se le dan fatal y se le mueren todas o bien tiene poco tiempo para cuidarlas, la sansevieira es una de sus mejores aliadas.

Cuentan que su curioso nombre procede de un error: parece que la sansevieria fue descubierta por el napolitano Vincenzo Petanga que le dio el nombre de “sanseverinia” para homenajear a Pietro Antonio Sanseverino, duque de Chiaromonte y fundador de un jardín de plantas raras situado en el sur de Italia. Sin embargo, el sueco Carl Peter Thunberg, uno de los padres de la botánica moderna, se lo atribuyó por error al séptimo príncipe de Sansevero, el inventor napolitano Raimondo di Sangro, dándole este nombre.

Aunque como género engloba más de 130 especies, la más común en entornos domésticos es la llamada Sansevieria Trifasciata, Lengua de tigre o Espada de San Jorge, de procedencia sudafricana, longeva y que crece de forma muy vertical, alcanzando una altura de unos 50cm.
La Sansevieria, como planta, se adapta perfectamente a distintos condiciones de interior. Requiere muy pocos cuidados y es muy resistente a la falta de riego, luz y ataque de plagas, por lo que resulta perfecta para novatos o viajeros que no tienen tiempo de cuidar plantas pero que descartan decorar con cactus. De hecho el mayor riesgo de la sansevieira es encharcarla o regarla demasiado, por lo que es mejor pecar de defecto que de exceso.
Aunque resiste interiores sin luz, se aconseja situar la sansevieria en lugares luminosos pero sin incidencia directa del sol, pues podrían perder su coloración multicolor (amarillo y verde). Si además se le pasa un trapo húmedo por las hojas se conseguirá un efecto muy brillante.
En diseño interior la sansevieria es tremendamente decorativa y queda perfecta especialmente en ambientes de estilo contemporáneo, minimalista o escandinavo. Además, al ser de hoja perenne tiene la ventaja de permanecer verde todo el año. Válida para todo tipo de maceteros (altos, bajos, ovalados, rectangulares o cilíndricos), queda ideal tanto en la decoración de casas como de oficinas o sedes corporativas, dándole un toque de elegancia y vida allá donde van colocadas. 

Vía: Decofilia