lunes, 6 de junio de 2016

Inspiración neoyorquina en el Poblenou.

Las interioristas Laura Navarro y Mireia Capdevila del estudio barcelonés Dröm Living, recibieron el encargo de restaurar un viejo y deteriorado piso de 64 m2 con 14 m2 de terraza, para una persona joven que quería una casa singular y a medida. El piso en el que tenían que intervenir se encontraba en el corazón del Poblenou de Barcelona. Su intención era transformar un piso anodino, lleno de pequeñas estancias, en un espacio inspirado en Nueva York, tipo loft, con personalidad y un claro dominio de los tonos oscuros. Pero añadiendo toques de madera que restaran dureza y aportaran confort a la atmósfera.

Las partes estructurales estaban bastante deterioradas y hacía falta una intervención inmediata importante. Se fijaron como objetivos primordiales incrementar la entrada de luz natural y concebir un diseño innovador que mantuviera la esencia industrial del lugar. Para ello, era imprescindible una reforma completa con un cambio radical de distribución de 
espacios.

Fue esencial la eliminación de todos los tabiques innecesarios y la apertura de nuevos accesos a la terraza para conseguir una amplia y luminosa zona de día donde conviven salón, comedor y cocina.
Ubicaron la habitación principal en el lugar donde se encontraba la antigua cocina e integraron un baño al que inicialmente se accedía por el exterior. Tanto en el salón como en los dos dormitorios, estas dos interioristas optaron por recuperar y tratar el ladrillo original para dejarlo a la vista y conseguir un punto de calidez, sin perder el aire industrial. Las vigas de madera, que también tuvieron que restaurar, ayudan a conseguir este propósito.
La idea de situar como separador, entre la habitación principal y la zona de estar, una gran vidriera de estructura metálica con varias plantas en su interior -tipo invernadero-, supuso una brillante solución que aporta luz, frescura y amplitud a ambos espacios.
En la suite de invitados, también se aprovechó inteligentemente la luz natural abriendo una ventana que comunicara con el lavabo.
La iluminación, estudiada meticulosamente para cada rincón, juega un papel clave en el proyecto. Dröm Living combinó luz indirecta, leds, focos de estilo industrial en el techo y algunos puntos de luz con lámparas decorativas situadas en zonas estratégicas.
Nivelaron el suelo y cubrieron todo el piso con un pavimento continuo que se interrumpe únicamente por el reservado de mosaico en tonos blancos y negros de la cocina.
Exceptuando algunas piezas, réplica de diseños originales, todo el mobiliario fue diseñado a medida para este proyecto, desde el mobiliario de la cocina hasta las picas de los baños.
Para más información visiten: dröm living
Vía: diarioDESIGN