lunes, 20 de junio de 2016

Bitter, la coctelería más hipster de Barcelona.

Bitter: dícese del componente de un cóctel que aporta el aroma aromático y el gusto amargo. Aunque ahora es también el nombre de una coctelería de Barcelona donde hay mucho de aromático y poco de amargo (sólo en las copa, donde le toca estar). Está inspirada en los clásicos locales pero con un concepto más abierto que incluye una carta de comida y cervezas.

El estudio de Miriam Barrio se ha encargado de diseñar un interiorismo que, si bien es acorde al espíritu old-fashion, también aporta un toque de originalidad y frescura. Bitter ofrece al cliente un escenario íntimo y recogido al mismo tiempo que un ambiente contemporáneo.
Ubicada en el barrio de Sant Antoni, lo más hipster en Barcelona, Miriam Barrio ha jugado con la decoración vintage, elementos industriales, madera, una vegetación muy presente y un contraste de luces y sombras para conseguir un ambiente muy cálido.
Muchos elementos decorativos, como en el caso de las lámparas, han sido especialmente diseñadas para el local. Realizadas en latón, las luminarias combinan la luz directa e indirecta.
El color dorado de las lámparas resalta sobre un fondo oscuro y se crea, como decíamos, un juego de luces y sombras.
Un contraste que aumenta gracias a los espejos 
distribuidos a lo largo del local, espejos que además aportan mucha amplitud al espacio y permiten “miradas indiscretas”, describe la diseñadora.
Como buen espacio que rinda culto a todo lo rescatado y reutilizado, las piezas de mobiliario y los elementos decorativos aquí también sirven para una función diferente para la que fueron creados. En este caso, la biblioteca con escalera reciclada en un jardín y pequeño laboratorio de plantas aromáticas y frutales.
El mobiliario combina piezas de hierro -en la mesa y la puerta, por ejemplo-, cuero -en los taburetes- y madera -en la barra de la entrada y los suelos.
Las dimensiones del local no permiten un escaparate, pero Miriam lo ha solucionado con una gran puerta acristalada, aprovechando la entrada de doble altura.
En cuanto a la distribución, una vez cruzamos la puerta, nos encontramos con la biblioteca y una barra con taburetes adjunta a la pared de espejos. A continuación llega la zona de bar, más resguardada por los techos bajos, y con una atmósfera y un estilo perfecto para degustar un cóctel en su barra.
Más adelante está el salón donde se puede disfrutar una cena más tranquila y confortable. Cuenta con una gran mesa de hierro y madera para reuniones numerosas y algunas ilustraciones que le dan un toque de fantasía a la zona.

El fondo del local es un original almacén gracias a una estructura de hierro que permite guardar entre sus huecos cajas para las bebidas y las plantas.

Para más información visiten: Bitter Cocktail BarMiriam Barrio
Vía: diarioDESIGN