miércoles, 18 de mayo de 2016

Un viejo álamo y una moderna escalera, por Architecture Microclimat

Un viejo álamo y una moderna escalera simbolizan el pasado y el presente de esta casa centenaria, localizada en el distrito de Plateau Mont-Royal, en Montreal (Canadá), reformada por el estudio Architecture Microclimat. El deseo de sus propietarios era “dar una nueva vida al espacio y establecer un nuevo diálogo con el entorno”, aunque respetando el carácter original de la edificación y el gran álamo del patio trasero.

El despacho, fundado por Guillaume Marcoux y Olivier Lajeunesse-Travers, diseñó una ampliación no demasiado grande en el jardín de cara a tener el menor impacto posible. Este nuevo espacio se abriría al exterior a través de dos nuevas y amplias aberturas en la pared de ladrillo existente. El nuevo volumen ocupa una zona intermedia entre el patio y las zonas de vida, y ofrece un espacio fluido y lleno de luz sin comprometer la privacidad. La transición entre pasado y presente permite apreciar el contraste entre la moderna adición y el diseño original, que data de 1885.
Esta contraposición de estilos se acentúa con la incorporación de una ligera escalera de chapa de acero perforada y madera que sirve como filtro entre los espacios interiores y exteriores. El desplazamiento de la escalera principal de la casa hacia la ampliación ha permitido transformar la planta baja en un amplio ambiente diáfano, donde se ubican la sala de estar, el comedor y la cocina. Además, explican los arquitectos, esta escalera “conecta los espacios y permite una completa reorganización del diseño interior original de la casa, a la vez que representa la verticalidad del árbol, reforzando así la relación entre el hogar y sus raíces.
Dos galerías interiores acristaladas, situadas cerca de las nuevas ventanas de madera del espacio reformado ofrecen un confortable lugar de lectura cerca del patio, proporcionando a la familia la oportunidad de disfrutar durante todo el año del exterior.
En la primera planta, la ampliación ha proporcionado un nuevo espacio donde se ha situado una pequeña zona de oficina. En el último piso, se encuentra el dormitorio principal que disfruta de acceso directo a una nueva terraza en la azotea. Este altillo sobrepasa los límites de los niveles inferiores y “sobrevuela” las casas vecinas, reduciendo al mínimo las modificaciones hechas en la estructura original.
Concluyen los arquitectos que la “residencia Hotel-de-Ville muestra el potencial de las intervenciones arquitectónicas que tienen como fin replantear el propósito de un espacio mediante el establecimiento de una nueva conexión con su entorno, en este caso, las raíces compartidas entre una casa centenaria y un álamo.”

Para más información visiten: Microclimat