miércoles, 18 de mayo de 2016

Techos decorados con telas

Cuando pensamos en decoración, pocas veces ponemos atención en el techo, normalmente nos centramos en suelos y paredes para ambientar nuestro hogar o nuestro negocio. Lo cierto es que elegir el techo como punto focal decorativo puede ser un recurso impactante además de un ahorro considerable en otras partidas del presupuesto, puesto que su presencia nos permite equilibrar el resto del espacio con colores neutros en las paredes y un empleo moderado de complementos.

Anteriormente pudimos comprobar que existen multitud de opciones respecto a la decoración de techos como pueden ser los de los dormitorios, la decoración de espacios singulares como los comedores de hotel, los techos decorados con rayas o con vigas vistas, con revestimientos de microcemento entre otros. A esta lista sumamos un nuevo item, centrando nuestra atención en los techos decorados con telas.

La decoración con telas se puede aplicar en diferentes ámbitos espaciales y contextos. En la decoración de casas puede servirnos para dar un aire más especial a una estancia, mientras que en la decoración de eventos supone uno de los recursos más útiles; la decoración con telas ayuda a una sensación de majestuosidad, impregnando el ambiente de un aire festivo.

Paneles

Este recurso para negocios, ya sean pequeños locales o de gran extensión, crea un efecto muy atractivo fijando la atención en el techo. Permite crear diferentes niveles de intimidad jugando con la superposición de paneles acústicos entelados a diferentes alturas que pueden customizarse totalmente con diferentes estampados y colores. Además, en locales de gran altura, contribuyen a crear una escala más humana.

Drapeados

Una forma muy sencilla de vestir un espacio ya sea una habitación, un salón de eventos o una carpa. Suaviza las estructuras de techo como cerchas o vigas en tejados y envuelve en un halo de suavidad techos interiores tradicionales. Su caída espontánea permite añadirle una iluminación ligera que se tamiza a través de la tela creando juegos de luces y sombras.

Efecto Globo

Este estilo más contemporáneo crea ambientes suaves y nebulosos con cierto aire futurista, válido tanto para el hogar como para espacios comerciales. Esta forma de colocar las telas cran un mundo onírico para los niños en sus habitaciones, mientras que en los negocios se consigue cierto aire minimalista.

Bastidores entelados

Si lo que queremos es una forma distinta de utilizar las telas, hacerlo en bastidores es un sistema muy efectista para decorar el techo, especialmente si se trata de la habitación de los más pequeños. Consiste en prender en los clásicos bastidores de costura, retales de diferentes telas de colores o estampados, creando un conjunto con ellos que se fijrá al techo con un hilo sedal o similar, creando una imagen flotante.

Abullonados

Un estilo más pomposo y glamuroso que se puede adaptar tanto a habitaciones infantiles como adultas. Según el color elegido se conseguirá un aire más infantil o más íntimo. Para conseguir este efecto hay que fijar, desde el punto central de la habitación o justo encima de la cama, diferentes telas que radien hacia el perímetro del techo dejando una ligera caída. El efecto conseguido es una caída de las telas suave con volumen.

Tapizado

Este tratamiento proviene de las decoraciones burguesas, donde se entelaba toda la envolvente de la habitación a fin de mostrar la riqueza de la clase noble. Igual que un papel pintado, con el adhesivo apropiado, podemos entelar la superficie del techo y darle un aire más exclusivo a la estancia. Hoy en día este procedimiento puede simplificarse más todavía revistiendo el techo original con un panelado previamente entelado.

Sin duda los techos decorados con telas son un recurso de alto impacto en la decoración tanto del hogar como de eventos o locales.

Vía: Decofilia