sábado, 28 de mayo de 2016

Revestimiento de frentes de cocina

En el diseño de una cocina, tan importante es una buena distribución como elegir los materiales más adecuados, ya que se trata de una estancia especialmente sensible a la actividad que en ella realizamos: cortar, amasar, freír, hornear, enjabonar y lavar son acciones que implican cierta suciedad y por tanto habrá que tenerlo muy en cuenta.

Dejando de lado las encimeras, que merecen capítulo aparte, en esta ocasión nos centraremos en los frentes de cocina. Tanto la campana como los muebles superiores de cocina deben estar a una altura suficiente como para permitirnos cocinar sin agobios, pero eso deja grandes superficies de pared muy expuestas y propensas a las manchas y gotas de agua. Por eso hay que recubrirlas de materiales fáciles de limpiar.
Hasta ahora la tendencia decorativa en el revestimiento de frentes de cocina se reducía a alicatar la pared de suelo a techo o a media altura para evitar toda la problemática de humedades, olores y manchas…
…Sin embargo, con el paso de los años el diseño ha evolucionado a otras opciones que nos aportan no sólo cualidades prácticas sino también estéticas y que aligeran la carga material en cocinas. Veamos algunas opciones:

Pintura y papeles pintados
La opción más económica para recubrir los frentes de cocina es la pintura plástica, ofreciendo además un aspecto limpio y pulcro. Igual sucede con el papel pintado, muy adecuado para zonas office, especialmente el de tipo vinílico, mucho más resistente y fácilmente lavable que el estándar. No obstante, estas opciones no se aconsejan justo encima de la placa de cocción, porque las gotas de aceite que saltan de la sartén no son tan fáciles de limpiar. En ese caso, lo que sí puede hacer es colocar un vidrio transparente o una plancha de aluminio sobre el papel o la pintura que permita protegerlo y facilitar la limpieza.

Materiales vistos

Otra opción para revestir el frente de cocina es emplear materiales que imitan la cálida madera, la piedra o el ladrillo visto, contando con las mismas propiedades ignífugas e hidrófugas de la cerámica.

Vidrio

Una opción muy empleada actualmente por su facilidad de limpieza y sus cualidades estéticas es el vidrio, especialmente para proteger las zonas de cocción y de aguas. Puede revestir toda la pared o sólo una plancha sobre encimera que llegue hasta el mueble superior (unos 55-60cm). Eso sí, si se coloca en la zona de cocción, se deberá elegir vidrio templado para aguantar las altas temperaturas.
Lo bueno de este material es su aspecto pulcro, moderno y elegante, su capacidad para reflejar la luz (ampliando la luminosidad de la cocina), la posibilidad de lacarlo en todo tipo de colores, (convirtiéndolo en uno de los materiales más versátiles que existen a nivel estético), y su facilidad de limpieza, siendo resistentes a casi cualquier fórmula química limpiadora sin deteriorarse. Además, al poderse encargar a medida en placas de gran formato, encajan perfectamente en el espacio adecuado eliminando las dichosas juntas por las que siempre se acaba colando la porquería.

Madera e imitaciones
Obviamente la madera como tal podría no ser exactamente la mejor opción para revestir un frente de cocina, pues se trata de un material que enseguida absorbe las manchas y que se abomba con la humedad. Por eso, de optar por la madera habrá que tratarla siempre con barnices protectores especiales similares a los que se emplean en encimeras o barras de bar. Además, también existen en la actualidad materiales plásticos, vinílicos o cerámica que imita a la madera de forma muy realista, por lo que si queremos darle a nuestra cocina un toque de calidez, esta puede ser la opción.
Si desea darle un aire de calidad a su cocina, revestir de mármol el frente de cocina es una opción más que interesante. Así como en la encimera puede no ser la mejor opción, en el frente le dará sin duda un toque especial. Los metalizados por su parte también son una opción estupenda para aportar luminosidad a su cocina (son materiales reflectantes) y a la vez distinguirla de todas las demás, especialmente si lo utiliza en forma de pequeñas piezas o con cierta textura… Y si lo suyo es el estilo minimalista, una simple plancha de metal lisa sobre la encimera, ya sea en aluminio o en acero, quedará estupenda, además de ser muy fácil de limpiar.

Baldosa hidráulica

Completamente en tendencia, la baldosa hidráulica puede ponerse no sólo en suelos sino también en paredes, y por tanto en frentes de cocina. Como un azulejo más, es resistente y de fácil limpieza, aunque al tratarse generalmente de piezas de pequeño formato (20x20cm suele ser lo habitual) siempre queda el riesgo de que las juntas se ennegrezcan, pero si quiere dar a su cocina un toque actual con un punto vintage, esta puede ser su opción.

Hormigón y Microcemento

Ideales para dar a la cocina un aire industrial, tanto el hormigón visto como el microcemento son opciones estupendas. La ausencia de juntas evita que se ennegrezcan, aunque si el material es muy rugoso las manchas de comida pueden incrustarse más fácilmente que sobre una superficie lisa, y los trapos sufrirán y se despelujarán más.

Azulejo creativo

Saliendo de los clásicos azulejos de toda la vida, hoy en día existen un sinfín de opciones de azulejos creativos para colocar en el frente de cocina y darle un aire diferente a antaño. Desde el recuperado azulejo metro hasta los azulejos de espejo o de cristal en despieces muy pequeños pasando por todo tipo de gresite con diseños a medida, se puede dar un aire muy original a una cocina sin resultar antigua.

En resumen, ya alicatemos en azulejos, mármoles, metales o pinturas, las soluciones de revestimiento de frentes de cocina son múltiples y para todos los gustos.

Vía: Decofilia