martes, 10 de mayo de 2016

Òptica Clarà d’Olot por Arnau Vergès Tejero


“Es cuando duermo que veo claro”, decía el poeta. Pero todos también queremos ver claro mientras estamos despiertos. Cuando recibieron el encargo de rediseñar un centro óptico se imaginaron un espacio nítido, luminoso, comprensible y racional. Dejaron fuera la confusión y la ambigüedad, conscientes de la función que desarrolla la actividad que tenían que resolver.

Partieron de un local preexistente, con unos ventanales generosos elaborados con perfiles de madera natural. No pretendieron empezar de cero: creen en el valor del trabajo bien hecho y adoptaron como propios los cierres existentes. Así, a partir de estos ventanales de listones de madera de 7x7 cm, conformaron una estructura tridimensional a modo de andamio, uniéndolos lateralmente entre ellos y duplicando la malla de fachada en el interior del local. De esta forma, generaron una estructura porticada o atrio que acoge el cancel de acceso en el centro, los escaparates en los laterales y los pilares estructurales o elementos de instalaciones en las cajas que se forman entre los huecos.
Justo detrás del atrio nos encontramos con el espacio de atención y la tienda; también con el taller: una de las piezas clave de su proyecto. A partir del trabajo previo de conocimiento del cliente entendieron que, en esta óptica, el taller no puede ser una trastienda como lo ha venido siendo hasta ahora. Es por ello que, como en un restaurante con cocina abierta, lo han hecho participar del espacio central, sólo filtrado por un vidrio que acoge la mayor exposición de gafas de la óptica. Las piezas cerradas – gabinete óptico, despacho, almacén y servicios– las colocaron en la cola que forma el local en su parte posterior izquierda, de modo que les ayudan a regularizar su forma y a absorber la pérdida de cota que se produce en este ámbito.
Los vidrios ópticos iluminados o retro iluminados de la distribución así como los paramentos, confieren al espacio un carácter de nube luminosa. Tan sólo la estructura de madera recuperada y ampliada del atrio osa romper la pureza del blanco dominante: un espacio comercial de experiencia, conocimiento e innovación donde no hay dormir para ver claro.

Para más información visiten: Arnau Vergès Tejero