miércoles, 25 de mayo de 2016

Franco Albini (Robbiate, Italia, 1905 – Milán, Italia, 1977)

Representante del movimiento racionalista, Franco Albini logró destacar como arquitecto además de como diseñador de museos, diseñador de muebles y diseñador industrial.

En 1929 terminó sus estudio de arquitectura en el Politécnico de Milán para seguidamente trabajar en el estudio de Ponti y Lancia. Dos años más tarde fundó su propio estudio de diseño y comenzó a crear viviendas para trabajadores; una línea de trabajo que continuó una vez terminó la guerra, con la reconstrucción de viviendas en la que colaboró con Franca Helg.

De entre sus trabajos como arquitecto y uraninita destacan el montaje de la VI Trienal de Milán (1936), el proyecto de “Milano-Verde” (1938), el desarrollo, junto al diseñador gráfico Bob Noorda, de las estaciones de la línea 1 de Metro de la capital lombarda en (1962), así como varios proyectos de desarrollo y construcción urbana de Génova durante las décadas de los 50 y 60 como los museos Plazzo Rosso, el Tesoro di San Lorenzo o el museo Palazzo Bianco



En los años 40, Franco Albini comenzó a diseñar piezas de mobiliario para grandes firmas de mobiliario. Sus muebles siempre han atendido a una pureza extrema, de los que cabe destacar el diseño de una radio con carcasa de vidrio que deja ver sus componentes internos (1939), la mesa Albini Desk para la firma Knoll (1949), las sillas Gala y Margherita (1950), el sillón Fiorenza para la firma Arflex (1952), la mesa auxiliar Cicognino para Cassina (1953) o la Rocking Chaise para Poggi (1956).

Su carrera profesional se vio recompensada con multitud de premios que reconocían su labor en el mundo del diseño: Medalla de Bronce de la Parson School (Nueva York, 1956), Premio Olivetti de Arquitectura en 1957 o el Gran Premio Nazionale la Rinascente-Compasso d’Oro en 1958 entre otros.

Sin duda, el legado que dejó Franco Albini es una pieza clave en la cultura italiana de principios del siglo XX.


Vía: Decofilia