lunes, 9 de mayo de 2016

Diálogo entre el presente y el futuro, por Castroferro Arquitectos.

Una vivienda se convierte muchas veces en un proyecto de futuro y éste fue el reto de Castroferro Arquitectos, el estudio de Jordi Castro y María G. Ferro, que tuvieron que diseñar los 55 m2 de este piso, ubicado en Vigo, sabiendo que en tres años se convertiría en uno de 110 m2.
Teniendo en cuenta que el proyecto se desarrollaría en dos fases, fue necesario dar respuesta a cómo hacer que todo lo que hiciera ahora se pudiera utilizar/reutilizar en la futura vivienda o cómo hacer para que los espacios pudiesen reasignar sus funciones. Las respuestas guiaron esta primera parte del trabajo que tomó como punto de partida el final al que se llegarían. Así se han dispuesto espacios, divisiones e instalaciones para que se adaptaran a ese futuro y que todo lo que se ha llevado a cabo ahora pueda seguir utilizándose.
De esta manera, la sala social del piso se ha planteado con las mismas dimensiones que tendrá más adelante al igual que la que será la habitación principal. Explican los arquitectos que, en el primer espacio, “una banda de futuro almacenaje sirve para ocultar una pequeña cocina acorde con las necesidades iniciales del piso de tal modo que después, en la ampliación, pueda retirarse de dicho armario y devolver a éste su uso previsto”.
También el actual despacho, un pequeño espacio volcado a la ventana, tiene la configuración y el equipamiento para convertirse en el vestidor de la futura habitación principal que acabará incorporando el que ahora es el único baño.
La materialización de estos requisitos se resuelve solamente con dos materiales: el roble, en forma de parquet industrial en el suelo o de chapa natural en paredes, y la pintura blanca. Una combinación sabia y elegante que llena de calidez el ambiente.

Para más información visiten: Castroferro Arquitectos