domingo, 15 de mayo de 2016

Decoración de tiendas, ¿Cómo expongo mi producto?


En el mundo de la decoración de tiendas suele decirse que si quiere triunfar en su negocio, no venda productos sino experiencias. Es una regla no escrita que cuando consumimos buscamos satisfacer nuestros deseos, poseer cosas que no tenemos o dibujar un estilo de vida muy concreto a través de nuestras posesiones para, en el fondo, crear una imagen ideal de nosotros mismos, de nuestro hogar, etc.

Por este motivo, al exhibir los productos en un local hay que tener como objetivo atraer al consumidor, proyectando sus sueños o una imagen lo más cercana posible en ellos. Por eso en esta ocasión nos vamos a centrar en ideas para decorar tiendas a través de una correcta exposición de productos.

¿Cómo lo hago?

Provocar deseo en el consumidor no es algo complicado de lograr; sólo hay que recurrir a las emociones e instintos humanos a la hora de exponer los productos en el local, ya sea desde una gracia o con un guiño al uso diario de lo expuesto con el objetivo es generar sensaciones familiares. Para ello puede servirse de la combinación de productos de diferentes sectores que sirvan de reclamo publicitario mutuo.
Por ejemplo, si mezcla productos cosméticos con productos decorativos como plantas, toallas, un cepillo para el pelo y un fondo de motivos naturales, transmitirá una experiencia de vida, como el cuidado diario de la piel o una sesión de spa en casa. De este modo, y casi inconscientemente, se apela a los hábitos saludables y al refuerzo positivo de que cuidarse mejora tanto su salud como su aspecto. En definitiva, vende una promesa de belleza. Este mensaje cala en el consumidor, haciendo que empatice y proyecte sus deseos en su producto.
Por otro lado, sus productos pueden proyectarse como un kit de supervivencia (ese algo necesario en muchos ámbitos de la vida que tienen algo en común), para lo que se juega con aspectos como la cromática, las texturas y la iluminación, una presentación cuidada con mimo y sobre todo un mensaje de partida que le ayudará a configurar la exposición del producto.
Y como cada tipo de producto requiere una estrategia, a continuación evaluamos algunas para que acierte en la venta. ¡Vamos con ellas!

Con productos de lujo, ensalce

En la decoración de tiendas de artículos de lujo, la elevación y una exposición exenta e individual del producto transmiten el mensaje de un objeto de lujo, el deseo de algo casi inalcanzable y exclusivo. Además, estos sistemas de exposición mejoran su visibilidad, al tratarse de objetos delicados y de pequeño formato que necesitan destacar en el espacio, presumiblemente con un fondo lo más neutro posible.

Con productos decorativos, combine

Si lo que vende son productos de decoración o artículos para el hogar, la exposición individual funciona peor. Es más aconsejable contextualizarlos creando un ambiente con ellos, para que el usuario pueda visualizar cómo quedarían en su hogar o en determinado espacio. Cree conjuntos completos de mobiliario, textiles, menaje y vegetación para vender ideas atractivas.

Con productos textiles o complementos, relacione

El sector textil es uno de los que más originalidad y creatividad admite, por lo que puede servirse de casi cualquier idea para exponer la ropa. Relaciónelos con su función o destáquelos de modo llamativo y acertará seguro. Y es que tradicionalmente las prendas suelen exponerse en mesas y burros, pero también podemos recurrir a objetos familiares relacionados con el hogar, como escaleras o sillas a modo de estantes y percheros para destacar complementos y darle un toque hogareño.

Muestre, seduzca y proteja: alimentación y productos Gourmet

Es muy importante que sean muy visibles, con claridad para ponerle la miel en los labios al cliente, que su presentación sea impecable y deliciosa, pero que al mismo tiempo estén protegidos físicamente por condiciones de higiene. Puede utilizar vitrinas o tarros de cristal si quiere transmitir un aire más selecto, cajas de madera, cestas de mimbre o sacos si opta por un estilo más cercano al rústico, industrial o incluso shabby chic.

En definitiva exhibir productos en una tienda es una tarea que debe realizarse desde el corazón para llegar al mismo de los clientes.

Vía: Decofilia