sábado, 28 de mayo de 2016

¿Cómo funcionan los interruptores conmutados y cruzados?

El interruptor convencional
Imagino que todos conocemos cómo funciona un interruptor convencional, pero por si acaso lo vamos a explicar de nuevo. Las instalaciones de nuestros hogares usan un sistema de corriente alterna monofásica, que se compone de tres cables: la fase, que lleva la corriente, el neutro, que cierra el circuito, y la toma de tierra, que evita el paso de corriente al usuario en caso de un fallo de aislamiento.

Cuando estamos colocando los interruptores, el único cable que nos ocupa es el de fase, pues el neutro y la toma de tierra deben ir directamente al punto de luz. En el caso de un interruptor sencillo, simplemente debemos pasar el cable de fase por él antes de llevarlo al punto de luz, y así podremos controlar su encendido y apagado simplemente abriendo o cerrando la llave del interruptor, que dejará o no dejará pasar la corriente.

El interruptor conmutado
Hoy en día, aunque a veces los usemos como sencillos, la inmensa mayoría de interruptores que se comercializan son conmutados. Su función es permitir controlar un punto de luz desde dos interruptores diferentes, muy útil por ejemplo en pasillos, donde un interruptor se coloca al principio y otro al final.

En este caso la fase debe pasar por los dos interruptores antes de dirigirse a la lámpara en cuestión, con la particularidad de que ambos interruptores deben de estar unidos por una pareja de cables, que es lo que permite que al abrir o cerrar cualquiera de las dos llaves, la luz pase de encendida a apagada o viceversa.

La mejor forma de entender esto es con diagramas. En el primero vemos como la corriente no puede llegar hasta la lámpara porque el segundo interruptor se lo impide. No obstante, si accionamos el primero, la corriente ya puede pasar, aunque no hayamos tocado el segundo. Si luego accionamos el segundo, vuelve a no llegar hasta su destino.
En la imagen pueden ver cómo son las conexiones de un interruptor conmutado. La L mayúscula marca la entrada del cable de fase (o línea) y las flechas dónde debemos colocar el par de cables que unan este interruptor con su pareja.
Observarán que hay un par de agujeros en cada lugar. Es indiferente donde coloquemos los cables, y su finalidad es posibilitar derivaciones y empalmes. Por ejemplo, si de un cable de línea que llega a la caja del interruptor queremos alimentar otro interruptor para otra lámpara.

El interruptor cruzado
Ya sabemos cómo controlar una luz con dos interruptores, pero ¿y si necesitamos tres? Para esto tenemos los interruptores cruzados, que combinados con los conmutados, nos permiten controlar una luz con tantos interruptores queramos. Este es un caso habitual del dormitorio de matrimonio, en el que queremos poder encender la luz desde la puerta y apagarla luego desde ambos lados de la cama (o al revés).

El diagrama es muy similar al de los interruptores conmutados, solo que entre ellos debemos de situar uno cruzado, que es un interruptor especial con dos llaves que se cruzan. Igualmente, debemos conectar este interruptor a los conmutados mediante una pareja de cables.
Si observamos los diagramas de funcionamiento, vemos que el interruptor cruzado permite que el circuito se abra o se cierre al accionar cualquier de los interruptores del sistema. Gracias a estos interruptores, podemos controlar una luz desde tantos interruptores como queramos, simplemente deberemos ir introduciendo cruzados.
En la imagen vemos la diferencia con el interruptor conmutado. No hay entrada para la línea, sino cuatro flechas que indican donde colocar los pares de cables que van a los conmutados. Conviene usar cables de diferentes colores para no liarse, porque si no los colocamos correctamente, el sistema no funcionará.

Vía: Xataka Home