martes, 31 de mayo de 2016

Cómo elegir un colchón viscoelástico


Los colchones viscoelásticos se han puesto de moda en los últimos años gracias a sus múltiples ventajas y beneficios para la salud. El viscoelástico es uno de los materiales que más relajantes son para el cuerpo, ya que alivia la presión y proporciona sensación de flotabilidad. Son atérmicos y se adaptan completamente al calor corporal y al peso de cada persona.

Hacer una buena elección depende de diversos factores, y es muy importante tenerlos en cuenta para que acertemos plenamente. Cada persona puede tener un tipo de colchón viscoelástico perfecto, así que conviene analizarlo todo con detalle para no equivocarnos.

El colchón viscoelástico perfecto
Puede encontrar diferentes colchones viscoelásticos, desde los más blandos hasta otros más firmes, grandes o pequeños, bajos o altos… incluso pueden estar compuestos solo de visco o tener más materiales. Depende básicamente de su fisionomía y su forma de dormir, ya que unos serán más adecuados que otros en función de esos datos.

¿Para cuántas personas?

Lo primero en lo que hay que pensar es en si van a dormir una o dos personas en él, ya que es posible que cada uno tenga preferencias diferentes, especialmente en cuanto a la firmeza. Lo ideal es ir a una tienda que tenga varios para que se puedan probar todos, especialmente en el caso de ser dos. Siempre es recomendable una dureza media, parece ser que el cuerpo descansa mejor.

La altura
Es también muy importante tener en cuenta la altura de las personas que vayan a dormir en él, siendo lo recomendable un colchón de al menos 10 centímetros más largo que la persona más alta de la pareja, o la suya si es solo para usted. Hay muchos tamaños de colchones, así que la altura no será un problema.

El peso
Otro factor a tener en cuenta es el peso. Los fabricantes recomiendan un colchón blando si el peso de la persona es inferior a 70 kg, uno de firmeza media para entre 70-100 kg y, por último, uno bien firme si el peso que va a soportar va a ser superior a 100 kg.

La postura

Muy importante es también la postura en la que dormimos, ya que en función de cuál sea se recomienda más uno que otro. Si le gusta dormir boca arriba o abajo, lo mejor es uno duro, mientras que si duerme de lado lo mejor es uno más blando para que el hombro se pueda hundir con comodidad hasta encontrar la posición más agradable.

Movilidad

Si es un colchón blando, el cuerpo se hunde más y no se puedes girar con tanta facilidad, por lo que no se descansa igual.

Precio

Para terminar, el precio, un factor que sin duda tendrá mucho que ver en la elección final. Fije un presupuesto y valore todas las posibilidades que tiene dentro del mismo, es quizá lo primero que debe hacer para no optar por uno que después no pueda pagar.