martes, 24 de mayo de 2016

1955: El sillón P40 de Osvaldo Borsani

Dentro del mueble de diseño convertido en clásico del siglo XX, el sillón P40 del arquitecto italiano Osvaldo Borsani ocupa un lugar especial gracias a una particularidad de lo más curiosa: sus más de 500 posiciones.

Diseñado en 1955 como una evolución natural de su exitoso diván D70, Borsani diseñó el P40 a base de uniones mecánicas y elementos móviles por sus cuatro costados para conseguir un sillón con la libertad de movimientos suficiente como para asumir múltiples posiciones de relax.

Por un lado, un pedestal de metal soporta el asiento y respaldo, que pivotan hacia todos los posibles ángulos imaginables. Además, el asiento cuenta con una pieza abatible que permite alargar las piernas cómodamente y que termina a su vez en otra pieza de metal igualmente abatible a modo de reposapiés, convirtiéndolo en una cómoda chaiselongue.

Por si fuera poco los apoyabrazos diseñados en acero para muelles y recubiertos de goma tampoco se quedan atrás, pudiendo doblarse hacia arriba o hacia abajo, todo lo cual hace de esta pieza el perfecto ejemplo de mueble multifuncional, ya que puede utilizarse como sillón, butaca, chaiselongue o cama.

Y es que lo que buscaba precisamente Borsani era encontrar una solución técnica para aprovechar todo el potencial de las clásicas chaiselongues diseñadas por algunos de los principales arquitectos del Modernismo. Y lo consiguió a través de esta ligera pieza que trascendió la naturaleza estática de tan cómodos como voluminosos asientos, convirtiéndola prácticamente en un mueble-abanico capaz de cerrarse o abrirse completamente.

El P40 se convirtió en el manifiesto ideológico de la conocida firma de mobiliario Tecno Design y de hecho su importancia fue tal que aún hoy se mantiene como la pieza más emblemática y reconocida dentro del catálogo de la compañía.

El sillón P40 de Osvaldo Borsani se encuentra disponible tanto tapizado como en piel. Todas las piezas estructurales son de metal, pintadas en negro o en níquel satinado y gracias a su versatilidad, es posible utilizarla tanto en viviendas como en oficinas o en hoteles. ¿Quién no querría tener algo así en casa?

Para más información visiten: Tecno Spa 
Vía: Decofilia