viernes, 29 de abril de 2016

Reforma con elementos artesanales y de proximidad, por Mayice

La petición que recibieron los arquitectos Marta Alonso e Imanol Calderón del estudio Mayice estaba clara: convertir un adosado de los años 90 en un “espacio diáfano, con mucha luz, limpio y ordenado” como así fue, recuperando un espacio al que se ha dotado de una estética y funcionalidad propios de la época en que vivimos.

La planta baja de la vivienda se ha planteado como un ambiente diáfano que conecta las dos vistas a los jardines de la casa. La típica escalera cerrada se rompe, dejando que la luz pueda discurrir libremente al tiempo que la zona de los peldaños se forra de madera de roble hasta el sótano.
Punto destacado en la renovación de esta vivienda de una familia con dos niños ha sido el trabajo llevado a cabo junto a artesanos locales y personal cualificado, intentando que “todos los productos o su mayoría sean locales o bien procedan de lugares donde el tratamiento del producto y el trato de los empleados sean sostenibles y justos”.
De esta manera, el mobiliario ha sido escogido cuidadosamente para cada estancia o ha sido diseñado y realizado a medida: el sofá en L está fabricado en Toledo; la mesa circular de madera ha sido diseñada y producida por Mayice junto al ebanista Frank Buschamm, y las tres lámparas colgantes también han sido creadas y producidas por los autores de la reforma, con vidrio soplado por artesanos de la Real Fábrica de Cristales de la Granja de San Ildefonso.
En la misma línea, la cocina se ha diseñado a medida con puertas correderas y lamas metálicas continuas, integrándose elegantemente en el espacio. La pared con pintura lavable facilita su mantenimiento y la encimera y la esquina que conecta con el salón están realizadas con cuarzo sintético sin juntas.
El mueble sobreencimera, diseñado en exclusiva para la vivienda, rompe con su calidez la frialdad de un espacio mayoritariamente blanco. Tras las puertas correderas forradas en madera de roble, se diseñaron y se llevaron a cabo unas baldas continuas metálicas para facilitar el almacenamiento de utensilios.
Cuidada al detalle, la iluminación se extiende en el sentido longitudinal de la planta, creando diferentes puntos de atención. Se trata de tiras de LEDs de luz cálida instaladas en un perfil lacado en blanco con difusor, un sistema que permitirá que puedan ser reemplazadas en el caso de desgaste o avería.
Siguiendo el mismo juego que en las escaleras y la cocina, en el suelo se combina la propia tarima de madera de roble existente y el pavimento continuo blanco con pintura de Canarias, la misma que se emplea actualmente en las obras de César Manrique, el conocido pintor, escultor, arquitecto y artista español originario de la isla de Lanzarote. Con este sistema de solado, el rodapié desaparece, empleando en todo el perimétro una media caña para facilitar la limpieza.
Todas las instalaciones, la televisión, chimenea y armarios se encuentran detrás de seis puertas correderas, fabricadas por artesanos locales de San Sebastián al igual que las puertas correderas de la cocina. De esta manera, al entrar en la vivienda la visión es la de un hogar ordenado, luminoso y limpio tal y como deseaban sus propietarios.

Para más información visiten: Mayice