martes, 19 de abril de 2016

Pérgolas: Qué tener en cuenta cuando quiere una

Tiene la suerte de contar con un jardín. Sea grande, mediano o pequeño, ya es una verdadera ventaja. Sobre todo, en los meses venideros. Ahora bien, ¿quiere sacarle partido? Seguramente ha pensado en colocar una pérgola, un elemento muy útil que nos ayudará a exprimir esta parte de nuestra propiedad muchísimo más; y es que una pérgola nos permite estar en el exterior, pero resguardarnos un poco, dando así cierto carácter de privacidad y cobijo a nuestras veladas al aire libre. Si ha sucumbido a las pérgolas, pero no tiene muy claro por dónde empezar, le damos algunas claves para saber qué tener en cuenta cuando quiere una.

Determine bien el uso de su pérgola
Para empezar, debe tener en cuenta para qué quiere esta pérgola. No es lo mismo contar con una pérgola con cenador que una pérgola con algunos asientos para disfrutar de un refrigerio o una lectura. Baraje también la idea de usar esta pérgola en invierno, algo que quizá le obligue a construirla con cerramientos para poder aislar el interior del frío durante los meses de invierno. Además, también existen otras opciones, como incorporar una chimenea. Si no tiene mucha idea de cómo aprovechar el espacio exterior, en este punto, y antes de comenzar a dar palos de ciego, sería mejor contar con un profesional, como un decorador o incluso un paisajista especializado en exteriores, que pudiera darnos ideas. No hay nada peor que tener potencial y no saber aprovecharlo.

Escoja el lugar en el que va a colocarla

Si su jardín es más reducido quizá esté condicionado a un espacio concreto. Pero si cuenta con un amplio espacio exterior, hay que sentarse y pensar cuál es el mejor lugar para colocar la pérgola. Sea como sea, piense que las pérgolas deben tener un espacio mínimo para ser cómodas, sobre todo si quiere incluir en su interior mobiliario. Así, una pérgola más o menos cómoda podría partir de los 16 o los 20 metros cuadrados de superficie. Puestos a pedir, también es una buena opción que la pérgola esté alejada de la estructura principal de la casa. Es buena idea que esté rodeada de césped, además, ganaría puntos en el paisaje si consiguiera rodearla de árboles y plantas. Un lugar indudablemente más fresco y con ciertos tintes tropicales.
Pérgolas junto a la piscina
Una solución muy interesante es colocar la pérgola cerca de la zona de baño, así, podrá disfrutar de sol y sombra tras disfrutar de su piscina. Ahora bien, intente que las dimensiones de la pérgola no sean tan grandes como para terminar volando por encima del agua. En este caso mejor dejar unos metros de separación, los suficientes para que sean dos estructuras independientes.
Estudie las dimensiones y forma
Menos, es más, cuidado con las dimensiones y la forma escogida. Una pérgola demasiado grande puede ser, además de un estorbo para otras zonas del jardín, bastante costosa. Igual que una demasiado pequeña no nos dará buenos resultados, una demasiado grande podría romper el equilibrio de nuestro jardín. Además, también es importante estudiar la forma, pues lo cierto es que encontramos muchas opciones, desde rectangulares, cuadradas e incluso circulares o hexagonales. La forma escogida debería estar relacionada complemente con el espacio con el que contemos, siendo las rectangulares más difíciles de acoplar a los espacios pequeños y las redondas las más versátiles.
Pérgolas de madera, las protagonistas indiscutibles
Es cierto que materiales en pérgolas hay para 
aburrir, pero las de madera cuentan con ese toque rústico tan especial que enamora. Ojo, una pérgola de madera es bonita, sí, pero también necesita más mantenimiento que cualquier otra. Recuerde que cuanto más dura sea la madera más resistente será y por tanto tendrá mayor vida útil. Es aconsejable, por tanto, comprar pérgolas de madera de pino, cedro, cerezo, fresno, roble, nogal, o tilo, entre otros.
Pérgolas de hierro fundido para su jardín

Las pérgolas de hierro fundido también son bastante recurrentes. Como ventaja principal, son más duraderas que las de madera, pues no necesitan tanto mantenimiento ni se ven afectadas por los cambios climáticos. Más ligeras visualmente, y más pesadas, pero igualmente una buena opción para el exterior.

En cualquier caso, si no está muy puesto en temas de pérgolas y mobiliario exterior, siempre es buena opción contactar con un profesional para que pueda asesorarnos y darnos un presupuesto ajustado a nuestras necesidades. 

Vía: habitíssimo