sábado, 30 de abril de 2016

Mallas de azulejo


En nuestro apartado de hoy les traemos un nuevo artículo sobre materiales, concretamente las mallas de azulejo, un material generalmente asociado al revestimiento de baños y piscinas y, por lo tanto, asociado también con el color azul. Sin embargo, el mundo del interiorismo, en su afán por innovar, lleva unos años ofreciéndonos nuevas formas, colores y diseños que amplían sus posibilidades y el contexto en el que utilizarlo.

El mosaico cerámico está formado por pequeños despieces geométricos insertados sobre una malla que conforman un dibujo. Pueden ir desde un simple patrón regular y uniforme a diseños orgánicos de lo más variado.
El proceso de intercalado de las piezas se lleva acabo industrialmente, insertándolas en una posición determinada y permanente sobre la malla. Por nuestra parte, solamente tenemos que preparar la superficie de soporte con el mortero correspondiente, superponer la malla adhiriéndola a éste y cubrirla con lechada para sellar las juntas. Un proceso mucho más simple que nos ha abierto un mundo de posibilidades en lo que a diseños se refiere.

Diseños de las mallas
Al industrializar su fabricación, se ha avanzado en su diseño digital, llegando a crear todo tipo de dibujos a partir de patrones geométricos que, a gran escala, configuran murales con estampados de todo tipo.

Formas revolucionarias
Del mismo modo que se han conseguido crear patrones de lo más originales, con formas hexagonales o redondas entre otras muchas, la tecnología ha superado sus barreras creando nuevos diseños 3D con formas orgánicas, lo que ha supuesto una revolución en lo que a estética se refiere, pudiéndose utilizar en muchos estilos decorativos.

Contextos múltiples

Como comentábamos, a menudo relegamos las mallas de azulejo al revestimiento de áreas en contacto con el agua, pero gracias a los avances en diseño y tecnología, sus aplicaciones se han abierto a contextos muy diversos. Más allá del revestimiento de duchas y frentes de cocina, podemos ver cómo se emplean con frecuencia en la decoración de restaurantes, showrooms y hoteles, como revestimiento de objetos de diseño industrial y obras de arte, o como decoración de paredes en salones y dormitorios, entre otros espacios que nada tienen que ver con su uso en origen.

Materiales y acabados

Este revestimiento se ha impuesto además, como un acabado de lujo; los acabados metalizados son unos de los más sorprendentes que podemos encontrar aplicado en este tipo de mosaicos, superando la barrera de la corrosión con metales como el níquel o el acero inoxidable, que nos ofrecen diseños de gran belleza y resistencia. También podemos encontrar combinaciones originales de teselas cerámicas intercaladas con otras de vidrio coloreado que crean combinaciones muy sugerentes.

Vía: Decofilia