viernes, 1 de abril de 2016

Cálida reforma en La Bonanova, por Mireia Masdeu Studio

Esta cálida vivienda es el resultado de la unión de dos pisos de dos fincas independientes, situadas en el barrio de La Bonanova, en Barcelona, que disfruta de vistas a la montaña del Tibidabo, a la de Montjuïc y al mar Mediterráneo. Sus propietarios iban a aumentar la familia y se les presentó la oportunidad de comprar la vivienda anexa a la suya, donde actualmente se ubican la cocina, los dormitorios de las hijas adolescentes, dos baños y el despacho del cliente, éste en un altillo.

Parte importante del proyecto, realizado por Mireia Masdeu Studio, fue la distribución de la nueva vivienda ya que no era la de un piso tradicional, así que fue necesario tirar los tabiques e instalaciones. Además, el punto de unión entre las dos viviendas era la antigua cocina, por lo que si se dejaba en el mismo sitio para ir de un piso a otro era obligatorio pasar por ella a través de un pasillo de tan sólo 70 cm.
Por ello, la cocina se trasladó al antiguo salón de la nueva vivienda para disponer de un recibidor amplio, pasar de una vivienda a otra cómodamente y disfrutar de unas magníficas vistas al mar. Con esta actuación, también se pudo ampliar la pequeña escalera que conduce al altillo y crear una continuidad visual entre los dos pisos, tan solo entrar por la puerta.
Para conseguir espacios amplios y generosos, se evitaron los pasillos estrechos y en las zonas menos amplias las paredes se revistieron con cristales para jugar con los efectos ópticos y ampliar visualmente los espacios.
En toda la casa se respira una coherencia formal y un ambiente sereno gracias, en gran parte, al mobiliario diseñado a medida en DM y pintado en la propia obra para que todos los elementos quedaran integrados y los espacios fluyeran de forma natural. Cada milímetro se aprovechó con armarios ocultos y espacios de almacenaje, que también ayudan a ordenar el espacio.
Por último y como, en el paso de una casa a la otra, los pavimentos de parquet no coincidían (en la antigua vivienda había un parquet de merbau de lamas estrechas), se aplicó microcemento gris en toda la zona de la entrada y en la nueva cocina a modo de transición, y en la nueva vivienda se colocó un pavimento de roble teñido tipo nogal a poro abierto de lamas anchas y barniz natural, que reafirma con su belleza natural la calidez del espacio.

Para más información visiten: Mireia Masdeu Design