sábado, 30 de abril de 2016

Aprenda a instalar tela asfáltica

La tarea de renovar el aislamiento es una obra de cierta envergadura, que normalmente se encarga a operarios profesionales. Gracias a nuestro lector Bartimeo, un experto aparejador, contamos con un completo ejercicio práctico que explica cómo instalar tela asfáltica en una vivienda de nueva construcción. Su ejemplo incluye la ejecución de pendientes con mortero autonivelante.

La colocación del sumidero
El sumidero debe quedar a ras de la capa de mortero de regularización de las pendientes, para que la tela asfáltica, que debe pasar por encima, no haga escalón. Una vez colocado el sumidero, importante ajuste que realizaremos con todo cuidado, nuestro amigo Bartimeo recomienda dar una imprimación previa bituminosa, antes de poner la tela.
A continuación ya podemos colocar encima las franjas, observando los correspondientes solapes que impedirán la entrada horizontal de las aguas. No olvidaremos cortar el material dejando que suba por la pared un palmo aproximadamente. Debemos sellar el sumidero solapando también hacia dentro la tela asfáltica, tarea que se facilita por el perímetro rugoso y la anchura de los desagües.
Tipos de lámina que podemos emplear

Hay dos grandes familias de impermeabilizantes: los tradicionales, elaborados con derivados del petróleo (asfaltos y betunes), regulados por la norma NBE QB 90, y los sintéticos, donde encontramos los productos de reciente aparición en el mercado y algunos viejos conocidos, ya sean láminas (polietilenos, polipropilenos, EPDM) o pinturas como resinas acrílicas y poliuretanos.

La lámina de las fotos elegida por Bartimeo es del tipo LBM con armadura de fieltro de fibra de vidrio. Antes de colocar la tela asfáltica, debemos añadir refuerzos hechos con la misma tela en las zonas delicadas: los sumideros, las juntas de dilatación y el perímetro. El lector Itsanoblue recomienda asegurar el punto crítico del sumidero con masilla de poliuretano. Y una vez terminado el aislamiento, ya podemos abordar la ejecución de la solería, que veremos en otra ocasión.