viernes, 18 de marzo de 2016

Una casa del siglo XIX muy funcional

Imagine un amplio salón, una cocina con office y dos dormitorios. Una reforma que consiguió aprovechar cada centímetro y dar la máxima comodidad.

Espacios abiertos

De la entrada de la vivienda a la sala de estar principal. Y de esta, a la cocina con office. Pasamos de una estancia a otra sin obstáculos, y todas forman casi un mismo ambiente. Eso es lo que hace que un piso sea funcional. Y lo que diferencia una buena reforma de una mala. Tras la reforma llevada a cabo por Rise Design Studio pasó de ser una mansión del siglo XIX a lo que es ahora: un refugio perfecto para vivir en Londres.
Conseguir más en el mismo espacio
Empezaron por abrir los espacios para comunicarlos de una manera más fluida y natural. Un espacio diáfano dónde ha ganado luminosidad y han aprovechado todos los metros. Además, el mobiliario blanco y sin tiradores, aligera el conjunto y da más sensación de orden. " Queríamos huir de la idea de cocina clásica, cerrada, con las paredes alicatadas...y la integramos a las zonas comunes. Elegimos un mobiliario en blanco muy discreto y usamos un pavimento de baldosas geométrico", explica el arquitecto.
Todo al blanco

Es el comodín, el color que se lo pone fácil, ya que crea lienzos perfectos donde poder usar la varita mágica de la decoración. El blanco le permite jugar con el resto de tonalidades, ofreciéndole una base neutra, tranquila y sosegada. Además, indiscutiblemente se trata de un color elegante en sí mismo, por lo que puede emplearlo también en las piezas más grandes. Para acompañarlo, nada mejor que el suelo de madera en tonalidades claras, en este caso se ha elegido el roble y suelo en estampado geométrico para la cocina.
Mezcla estilos
Marque la diferencia, ponga el sofá en el centro de la habitación combine distintas sillas en el comedor, una butaca en un rincón de lectura, saque partido a las piezas, un partido distinto. Y mezcle la originalidad, sin estridencias ni excesos, le ayudará en el camino hacia la elegancia innata. Si algo caracteriza a este estilo es su capacidad para admitir piezas valiosas de diseño actual, low cost, restauradas o vintage.
Pequeños toques de color
Combine texturas, acabados y estilos. Todo ello, de forma relajada y tranquila. Se trata de buscar siempre el equilibrio. No olvide los cuadros y las fotografías, ya que poseen ese matiz capaz de transformar un espacio en una estancia con estilo. En este caso eligieron una alfombra en tonos azules de estilo persa para aportar calidez a la estancia.

La personalidad marcada en los detalles


La personalidad de sus dueños se apoya también en los detalles, creando puro romanticismo contemporáneo. Un cuadro, una alfombra o un jarrón, recreando atmósferas especiales y únicas.
Toques dorados

Además, es en los detalles donde aparece la nota de color, cobrando más protagonismo en este caso los elementos dorados en lámparas y accesorios. Adornos que parecen complicados de encajar pero con la paleta de colores neutros todos tienen cabida, siempre que sean pinceladas y no saturen el espacio.

Para más información visiten: Rise Design Studio
Vía: habitissimo