martes, 29 de marzo de 2016

Una casa de campo para inspirar a un fotógrafo

Les compartimos el proyecto que un fotógrafo encargó a los arquitectos Studio Razavi architecture. Se trata de su casa de verano y taller y está situada en Francia.

La propiedad, de 130 metros cuadrados de planta, se divide en dos volúmenes y el segundo está dedicado exclusivamente al estudio del propietario. Nos centraremos en el volumen de la vivienda y, por supuesto, en su interior. También destacaremos algunos aspectos exteriores, ya que el entorno hizo que la fachada y la terraza cobraran mucha importancia.
El salón, comedor y la cocina se sitúan en un amplio espacio común que se orienta al paisaje mediante diferentes oberturas. Se hicieron una serie de estudios de fachada para decidir la situación de las ventanas, definiendo un cerramiento que varía en altura y es perforado para generar huecos que se asoman a la campiña francesa. Los dos volúmenes que definen los principales espacios de vida y de trabajo convergen en la esquina norte del terreno, liberando todo el espacio posible y abriendo las ventanas hacia el sur y el oeste.

Algunos de estos huecos cuadrados de la fachada, además de servir para dejar entrar la luz a la vivienda, funcionan como auténticas ventanas al paisaje. Se ha enfatizado este uso de contemplación mediante su transformación en "asientos orientados a la naturaleza", con una repisa de madera que permite al usuario sentarse y disfrutar de las vistas.
Un espacio tan potente y con tanta luz, necesita poco para su decoración. Al tratarse, además, de una vivienda de verano, no conviene recargar en exceso con muebles u objetos. Se ha apostado por el blanco, los tonos neutros y los muebles sencillos y atemporales en madera y gris. Unas bonitas lámparas y detalles florales en los mismos colores hacen el resto.
Salón comedor con chimenea
Si algo destaca en el espacio común que forman el salón, el comedor y la cocina, es la chimenea. Para las frías tardes de invierno en el campo es ideal, pero además sirve de objeto decorativo en sí mismo. Destaca también la iluminación de tres tipos: Lámparas colgantes, aprovechando la altura de los techos, lámparas de pie y unos fluorescentes alargados en la pared.
Espacio principal de cocina y comedor

El comedor y la cocina se asoman a la terraza y al paisaje. El pavimento principal de la vivienda está formado por baldosa de porcelánico gris oscuro, un material muy resistente al tránsito. La cocina está conformada por muebles blancos con los electrodomésticos integrados. Destaca la mesa del comedor, con seis sillas en madera de respaldo blanco. Muebles sencillos, minimalistas y funcionales.
Un comedor con vistas
La mesa del comedor está en el espacio que queda al lado del principal ventanal de la vivienda, orientado al sur-oeste. Son unos vidrios que se abren en la esquina a la terraza y permiten la salida al exterior. La escalera, lacada en blanco, permite el acceso al altillo que queda encima.
Habitaciones mínimas
Las habitaciones y los baños se reducen al mínimo para dejar la mayor superficie a los espacios sociales y de trabajo. La habitación principal queda en planta baja y está prácticamente reducida a la cama. Un muro retranqueado formaliza el armario, que es realmente una estantería de obra. Para una casa de verano no se necesita excesivo espacio de almacenaje y esta solución funciona perfectamente. Como única decoración, un vinilo que recuerda a una espiga de trigo de las que se ven a través de las ventanas.
Dormitorio aprovechando el altillo
En este empeño por dejar el máximo espacio a las estancias comunes, el dormitorio infantil se hizo aprovechando la doble altura, quedando un estupendo cuarto de dos camas en otro altillo. La madera es la protagonista de la estructura. El suelo es de virutas orientadas OSB. Ya les contamos que sirven como elementos portantes y también de decoración. En este caso funciona en ambos sentidos. Las camas son una especie de tatami en el suelo para hacer que reducida altura del espacio parezca más alta.
La terraza como continuidad de la casa

Siendo el paisaje exterior tan abrumador, era importante no solo asomarse sino poder salir a disfrutar de él de modo directo. Para ello, se hizo una terraza de pavimento de lamas de madera para exteriores con salida directa desde el espacio común. 

Para más información visiten: Studio Razavi
Vía: habitissimo