miércoles, 23 de marzo de 2016

Cortinas de cristal


Se trata de un sistema de acristalamiento vertical transparente y muy ligero a la vista, prácticamente imperceptible, al no llevar perfilería vertical. Su belleza estética radica precisamente en esto, siendo indiscutible.

Su desplazamiento natural es el de corredera pero, al llegar a uno de los extremos, las distintas hojas de cristal se pliegan como un acordeón, es decir, se giran de forma batiente y se apilan unas hojas contra otras, reduciendo todo el cerramiento a la mínima expresión. Para mayor claridad, aquí le dejamos un ejemplo de proyecto de cerramiento.

Sus principales ventajas, además del aislamiento acústico y térmico, es que no produce ningún impacto visual negativo, manteniendo prácticamente intactas las vistas y, por otro lado, transforma la terraza en una zona abierta o cerrada, en un segundo y sin esfuerzo.

Si bien hay que decir, que el nivel de aislamiento, aún siendo muy bueno, no llega al nivel de otro tipo de cierres más convencionales pero, a la vez, más aparatosos.

Aspectos técnicos

Las distintas hojas de vidrio que componen los cerramientos abatibles, se desplazan de forma independiente deslizándose por el carril inferior. Dicho deslizamiento puede ser en ambos sentidos y, al llegar a cualquiera de sus dos extremos, se pueden abrir de forma batiente.

Los rodillos de deslizamiento que incorporan están realizados en plásticos de alta resistencia que soportan los fenómenos atmosféricos, resisten al rozamiento y que, además, son muy silenciosos.
Así mismo, los carriles superior e inferior que son de aluminio, están diseñados para hacer frente de forma óptima al peso total de la cortina de cristal.
La conexión a la pared se realiza mediante juntas flexibles de goma que garantizan la estanqueidad.
Este tipo de cierres están diseñados para que las manipulaciones erróneas no supongan un riesgo para el usuario, ni para ningún transeúnte que pudiese pasar en este momento.
El tipo de vidrio utilizado en estos cierres, es cristal templado de seguridad, disponible en distintos grosores. Cuanto mayor sea el grosor, mayor será el aislamiento conseguido. El comportamiento de este tipo de cristal frente a golpes, es similar al de los parabrisas de los coches. Se desintegra en pequeños trozos los cuales no producen cortes. Así mismo, el tratamiento que recibe el cristal templado en su fabricación, hace que su resistencia propia del vidrio normal se multiplique por tres frente a impactos.
Este sistema permite el deslizamiento de las hojas de cristal incluso en ángulos de 90º, lo cual posibilita la realización de instalaciones poligonales, redondas e incluso con las geometrías más complicadas.
Eso sí, este sistema tiene una única limitación: que la altura máxima de los paneles de cristal no supere los 3 metros. Aspecto éste, que de cara a las viviendas no tiene ninguna repercusión.

Ventajas de las Cortinas de Cristal

La instalación no tiene apenas obra, y se realiza de forma limpia. La única condición para poder instalarla es que la terraza o zona a acristalar tenga techo, a fin de poder fijar el carril superior.
Su limpieza es cómoda y segura, puesto que las dos caras del cristal se limpian desde el interior, sin exposición alguna.

Este sistema de acristalamientos no necesita mantenimiento.

No es necesario cerrar completamente, puesto que sólo podríamos cerrar la zona necesaria dependiendo de la dirección del viento y de la lluvia. Y, por supuesto, también se puede cerrar por completo de forma hermética.

No reducen la visión desde la terraza, solárium, porche, o zona en la se encuentran instaladas.

Están diseñadas para un uso inequívocamente seguro.

Permiten el uso y disfrute de la zona exterior durante los 365 días del año.

Vía: Brico Blog