jueves, 17 de marzo de 2016

Continuidad espacial en el Ensanche Valenciano, por Fran Silvestre Arquitectos

El estudio del arquitecto Fran Silvestre Navarro llevó a cabo la reforma de esta vivienda, situada en un edificio característico del Ensanche de Valencia, una zona con una tipología de manzanas cuadradas, achaflanadas en sus vértices que genera bloques de viviendas estrechas y alargadadas con patios interiores para la iluminación. La renovación convirtió los casi 300 m2 del piso en un espacio cálido y confortable, que responde a las necesidades de sus propietarios: una pareja con dos hijos.

El proyecto buscó desde el principio la continuidad, potenciada a través de la iluminación lineal, y la espacialidad interior. Para ello se redistribuyeron los usos, creando una zona de día y otra de noche. La primera se abre hacia la fachada principal del edificio, generando un espacio continuo y acotado por los elementos de mobiliario que ocultan los elementos estructurales. En esta parte de la casa, generada por la supresión de varios tabiques, se encuentran el acceso a la vivienda, la cocina, el comedor, un doble salón y un aseo. Una de las paredes de la cocina se ha sustituido por un paramento de cristal transparente que separa y comunica al mismo tiempo esta estancia con el comedor.
La zona de noche se abre hacia el patio interior de manzana e incluye tres dormitorios (antes cuatro) con un cuarto de baño completo cada uno, tal como deseaban los propietarios. Además, se ha añadido un segundo aseo al fondo de la zona de la lavandería y almacén. Los núcleos húmedos están iluminados por los patios interiores.
Para acentuar la sensación de amplitud, se buscó responder al programa con la mínima compartimentación posible. De esta manera, el proyecto dibuja “una distribución permeable”, generando una serie de espacios continuos delimitados mediante amplias puertas correderas o muebles divisorios.
El tono cálido del pavimento de madera junto con una mínima gama cromática y la temperatura de la luz artificial proporcionan una atmósfera serena a los espacios. Las líneas de luz colocadas en diferentes puntos como la estantería del salón, determinadas zonas del techo o el cabezal de la cama dan a los interiores de la vivienda una nueva dimensión al encenderse.

Para más información visiten: Fran Silvestre Arquitectos