miércoles, 3 de febrero de 2016

Estilo Effortless Chic en decoración


El estilo decorativo Effortless Chic proviene de un estilo de moda que se podría definir en algo así como ir vestido elegante, pero sin esfuerzo (como su propio nombre indica), obteniendo unos resultados muy chic y con una identidad muy propia, pero sin que se note la intención. Así que, como era de esperar, el estilo que triunfa en las celebrities también lo hace en la decoración de interiores. ¡Cómo no! A continuación, les contamos las claves principales del estilo Effortless Chic en decoración.


El color blanco.

Y aquí nuestro mejor amigo, el blanco, es el color que marca la perfección de la combinación por excelencia, da igual si es en forma de cortinas, muebles, madera, suelos, paredes, cojines de sofá o esculturas, en cualquier lugar y de cualquier manera, combina 100% con el resto de elementos de la estancia. Para el Effortless Chic, es su jugador principal, su color dominante, ya que con él se consigue el equilibrio, la armonía y la elegancia perfecta.

Este estilo se nutre de espacios donde predomina el blanco bien combinado con otras tonalidades neutras y se apoya en elementos naturales como la madera, las plantas, el algodón de los tejidos, la luz natural que entra por la ventana, etc.

Los detalles.

Los detalles decorativos siempre marcan la diferencia. Una escultura, un palé restaurado de madera recuperada a modo de cama o cabecero, sustituir la mesilla clásica y común, por un taburete de madera, y en vez de colgar los cuadros, dejarlos apoyados en el suelo.

La cama parece que esté mal hecha ¿verdad? Pues ahí tienen unas de las claves más importantes de este estilo decorativo, el hecho de que la imperfección sea elegante y bonita.
Apostar por la ubicación de elementos fuera de sitio es tendencia, por lo que no tengan miedo de arriesgar.

Fíjense en la escalera, puesta en el salón, apoyada sutilmente en la pared y contrastando con el color crema de fondo. La superposición de las alfombras que completan la estancia no requieren que sean idénticas, basta con combinar entre ellas usando tonos pasteles.

Las flores que no falten. Si hablamos de las flores, todos estarán de acuerdo que ya sea encima de la cama o en una mesa de salón, o en un jarrón como esparcidas sutilmente encima de un mueble, aportan siempre ese toque distintivo, sencillo y natural, algo muy característico en el estilo Effortless Chic.

La combinación de elementos.

La decoración Effortless Chic no tiene unas reglas que haya que cumplir a raja tabla, esto es lo más especial que tiene esta tendencia, podemos utilizar un cesto de mimbre decorando un rincón o bien utilizar una jaula a modo de lámpara de salón. No importa la época del elemento en sí, la combinación de lo nuevo y lo viejo o vintage, aportan ese toque chic tan característico de este estilo decorativo, donde lo que destaca puede ser algo tan sencillo como elegante a su vez.

Como habrán observado, el estilo decorativo Effortless Chic no es un estilo decorativo estricto, ni tampoco costoso, ya que podemos utilizar elementos reciclados o restaurados y colocarlos sin ningún miedo al lado de piezas decorativas o funcionales modernas, por lo que esta tendencia nos transmite la total libertad para la decoración personal, sin esfuerzo, sin perfección, algo que realmente nos encanta.