miércoles, 9 de diciembre de 2015

Estudio vilablanch diseña una casa que evoluciona con los años.

Las conocidas diseñadoras barcelonesas Elina Vilà y Agnès Blanch son las artífices de estas 10 viviendas unifamiliares construidas por Solvia en LLavaneres (Barcelona) preparadas para adaptarse a nuevas y más dinámicas formas de vida. Inspiradas en un proyecto inédito de Coderch, permiten al usuario modificar su distribución entre 1 y 5 habitaciones.

Para elaborar la propuesta, Estudio vilablanch estudió previamente ejemplos fallidos de viviendas pensadas para ampliarse. La optimización de las plantas y la distribución ha sido siempre una preocupación básica de vilablanch. Y tras comisariar en 2014 una exposición sobre un proyecto inédito de José Antonio Coderch, llamado La Herencia, en el que el arquitecto trabajó con la idea de crear viviendas ya preparadas para expandirse o contraerse, han actualizado algunas de sus ideas.

Tras una estrecha colaboración entre el departamento de innovación de Solvia y el estudio vilablanch se ha llegado a una solución que permite acoger posibles cambios de uso en los espacios sin tener que hacer obras, porque tanto los forjados como las instalaciones están pensadas para varias configuraciones del espacio. Las casas se construyen como módulos prefabricados y se montan in situ en dos días. Los acabados son de máxima calidad.
El objetivo es construir de un nuevo modo, más eficiente, más económico, más flexible y más ecológico. Los vecinos dispones de un huerto comunal que cuida un ‘pagés’ de la zona, y les provee de hortalizas y frutas frescas cada día.
El estudio ha pensado el interior para que se modifique e incluso crezca con el usuario, ya que cada familia puede decidir cuántas habitaciones necestia en cada momento, en función de su estilo de vida. Para lograr nuevas distribuciones y divisiones de espacios no hace falta hacer ningún derribo, sólo es preciso levantar tabiques y situar estratégicamente piezas de mobiliario. Puede incluso añadirse un tercer piso a la vivienda, si la familia lo necesita.
La casa puede disponer de hasta cinco habitaciones que se pueden destinar a usos diversos, como dormitorio, estudio, despacho, taller… y que se pueden organizar a lo largo del tiempo según las necesidades cambiantes.
Para entender mejor como la casa puede adaptarse a sus propietarios, los compradores tienen a su disposición los planos de las diferentes distribuciones posibles, que permiten crear hasta cinco habitaciones.
Otra de las novedades que ofrecen estas viviendas en Llavaneres es un servicio de asesoramiento de interiorismo para acompañar al futuro usuario en la configuración de los espacios y así poder decidir, junto a profesionales, cómo se va a usar la casa y adaptarla en función a cada opción.

Para más información visiten: Estudio VilablanchSolvia
Vía: diarioDESIGN




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