miércoles, 16 de diciembre de 2015

Clerkenwell London, la mega concept store del creativo vecindario.

Clerkenwell, al norte de La City y antesala del vibrante Este de Londres, se ha caracterizado a lo largo de su historia por el paso de industrias, artesanos y comerciantes que han marcado su paisaje, arquitectura e idiosincrasia. Ahora, el emprendedor David J Brown ha querido resumir su espíritu bajo un techo de trece mil metros cuadrados. Una especie de hub creativo cuyo nombre no podía ser otro que… Clerkenwell London.

Tal y como han descrito algunos expertos, no estamos ante una concept store al uso, ni una boutique, ni un centro comercial o cultural. El sitio ha creado una categoría propia en sí misma. Allí se puede comprar ropa y muebles, comer, tomar una copa o asistir a un evento de cualquier tipo: desde una exposición a una cata.
Su objetivo es proporcionar una plataforma para los artistas y artesanos, y proveer al público con “experiencias enriquecedoras, diseño seleccionado e historias singulares”, describen sobre el proyecto. Un lugar donde los objetos y las experiencias atemporales conviven con las más contemporáneas y donde la dedicación, exclusividad y el hecho a mano son los protagonistas.
Todo empezó como una galería que mostraba la Clerkenwell Collection, pero David J Brown – cofundador y CEO de Ve Interactive, además de pianista y gourmet – y Sandra Truesdale, especialista en marketing y finanzas, lo han convertido en algo más amplio.
Un algo más amplio que como tal debe marcar diferencias. No puede tener el mismo aspecto la perfumería que el bistró. Y no la tiene, aunque casi todos los espacios comparten un denominador en común: paredes blancas como lienzos desnudos, una gran luminosidad, variedad de suelos y estructuras metálicas.
La tienda de ropa femenina destaca además por sus tonos grises y la masculina por el confort, como queriendo ofrecerle al cliente la sensación de estar en su propia casa. En sus percheros podemos encontrar piezas de la sueca Stutterheim y de Zoe Jordan.
La joyería cuenta con piezas minimalistas y eclécticas. Los abalorios de Nasha Mekraksavanich y los relojes de AARK Collective son algunas de las piezas “diseñadas para inspirar”.

Synesthesia es el nombre de la perfumería, un espacio donde predominan los tonos blancos y la madera, y que pretende crear en el cliente la experiencia multisensorial que indica el nombre.

En cuanto a mobiliario y decoración, se pueden comprar piezas de cristal del estudio checo Dechem, las mesas geométricas de Ewelina Wisnioswka o la ropa de cama de Andreas Engesvik.
Por haber, hay hasta una tienda de vinilos: The Vinyl Lounge. Se pueden encontrar tantos rarezas como clásicos, y es uno de los espacios que más dan para celebrar eventos.
En cuanto a la parte gastronómica hay una librería especializada en vinos y el bistró 155 Bar & Kitchen. Diseñado en tonos neutros por el estudio Barber Osgerby destaca por la presencia de vegetación y el uso de las pieles. Por supuesto, cuenta con un comedor reservado para ocasiones especiales u otras funciones: The Coterie.

Por ultimo está la zona dedicada exclusivamente a recepciones, reuniones, pequeña sala de conferencias y presentaciones, catas o cualquier otra cosa que se les ocurra. El espacio está presidido por un piano.

Para más información visiten: Clerkenwell LondonBarber & Osgerby
Vía: diarioDESIGN