martes, 17 de noviembre de 2015

Pintura satinada en paredes

La pintura satinada se diferencia de las demás por tener un acabado intermedio entre brillante y opaco, el cual proporciona características y detalles que, bien aprovechados, pueden darle un toque espectacular a cualquier pared. Mejora en gran medida el aspecto de las paredes y de toda la decoración de esa estancia en general.

A favor tiene que refleja más la luz que la pintura con acabado mate, lo que favorece la iluminación natural. Además, su lavado es rápido y sencillo, y su estética no cabe duda de que es muy agradable a la vista. Por si esto fuera poco, también es agradable al tacto, así que parece que estamos ante la pintura perfecta. Por buscarle algún inconveniente, este tipo de acabado hace que se resalten las imperfecciones, por lo que la superficie debe estar muy preparada antes de pintarse.
¿Cómo pintar con pintura satinada?
Lo primero que hay que hacer es preparar la pared, lijando la superficie para eliminar imperfecciones y que así esté perfecta para cuando empiece a pintar. El trabajo de pintura debe hacerse de forma cuidadosa, ya que si se seca rápidamente no brillará de forma homogénea toda la superficie.
Debe empezar por una pared y no pasar a la siguiente hasta que haya terminado con esa, además de hacerlo rápido para evitar que se queden marcas y sean visibles a contraluz. Si va a aplicar varias manos, es importante que la última la aplique sin dejar pasar mucho tiempo con la anterior, ya que las imperfecciones se notarían mucho más. Las paredes que requieren mayor cuidado son las que están expuestas a la iluminación natural, ya que sufren un mayor desgaste con el paso del tiempo.

Recomendaciones

Como cada vez que vaya a pintar, sea el tipo de pintura que sea, debe preparar el entorno para ensuciar lo menos posible. Cubra el suelo con una sábana vieja, papel de periódico o un plástico, así el goteo caerá ahí y no tendrá que rascar el suelo. Compre las cantidades necesarias, calcule bien para que no le sobre demasiada. También debe comprar las brochas, rodillos o pinceles más adecuados según la superficie que vaya a pintar. Por último, aunque pintar pueda ser fácil, analice si sabrá hacerlo bien, de lo contrario, contacte con un profesional que lo haga, es lo más recomendable para lograr acabados perfectos.