lunes, 23 de noviembre de 2015

Los atunes saltan a las paredes del nuevo El Campero, por Velvet Projects.


Uno de los locales de referencia de la cocina gaditana y española, El Campero, acaba de estrenar reforma. El estudio de interiorismo Velvet Projects ha cambiado la cara de este histórico restaurante de Barbate (Cádiz) para convertirlo, además de en templo gastronómico del atún, en nuevo referente estético. 

Disfrutar de más luz, potenciar la zona de la barra, ganar un interior más contemporáneo que, sin embargo, jugase con el blanco y el azul, colores andaluces por excelencia y del mar de donde procede su apreciada materia prima: el atún rojo salvaje de almadraba.
Todos estos factores entran en juego en la reforma de El Campero. Para ello, el equipo de Velvet ha buscado lograr un local reconocible, que persista fácilmente en la retina del cliente y cuya decoración y arquitectura forme parte de la experiencia gastronomista que representa visitar el El Campero, uno de los mejores restaurantes españoles de pescado y marisco.
Con la reforma se ha buscado unificar espacios tanto a nivel estructural, como a nivel estético, aumentar considerablemente la luz natural que recibe el local –aumentando los huecos de ventanas en la fachada- y potenciar la zona de la barra. Predominan las líneas rectas de tonos neutros con el color blanco (color andaluz y marinero) como protagonista que contrastan con la calidez que aporta la madera.
Todo en la nueva decoración de El Campero tiene aires marineros. La colocación de la madera en ciertas partes del techo se ha hecho como si de las escamas de un pescado se tratara y cumple una doble función, estética y acústica. Se caracteriza por tener varios niveles y mezclar distintos materiales: pladur, madera pino, madera pinotea y estructuras suspendidas de pino, ancladas al techo mediante perfiles de acero.

Dado que el atún es el auténtico rey del restaurante y el producto más representativo la población de Barbate, este suculento pescado adquiere mucho protagonismo en la nueva decoración del local, que se traduce en una espectacular pared con la impresión de un collage de atunes tratado a alta resolución.
El nuevo restaurante quiere ser mucho más divertido y acogedor. Para ello, la zona de barra (revestida en dos tonos de Silestone) pasa a tener una gran importancia. También se ha buscado conseguir una sensación de mayor amplitud girando algunos elementos en un ángulo de 7º, de forma que las líneas parecen huir hacia distintos puntos.
Por último el suelo, uno de los elementos más representativos de este proyecto. Es un sugerente patchwork de motivos que definen las baldosas hidráulicas de la colección Contemporary Cementiles de Bisazza (20 x 20 cm). Mezclan varios motivos y colores, especialmente fabricados adhoc para este proyecto. Todo un acierto más.

Para más información visiten: Restaurante El CamperoVelvet ProjectsSilestoneBisazza
Vía: diarioDESIGN