jueves, 5 de febrero de 2015

Salón moderno con cocina integrada

El equipo de Daniel Hopwood se encargó del proyecto de interiorismo de esta vivienda londinense, en la cual las zonas comunes (salón, comedor y cocina) son un must have para sus propietarios, dos hermanos, ya que el apartamento de soltero por partida doble suele ser escenario de fiestas y reuniones de amigos.

La decoración del salón está marcada por un sutil estilo masculino, con colores oscuros como un gris plomo, morados y azules, que se combinaron con rojos, rosas, amarillos y naranjas para aportar luminosidad.
La zona de estar se compone de dos sofás en color gris dispuestos en forma de L en torno a una mesa de centro de vidrio. Dos sillones de piel negra cierran este ambiente y marcan el paso a la cocina. La iluminación del salón se resolvió con varios puntos de luz para diferenciar las zonas y que no quede ningún rincón oscuro. Una lámpara arco, de pie, ilumina la zona del sofá.
Siguiendo las últimas tendencias que apuestan por la mezcla de estilos, en la decoración de la zona de estar se alternaron diseños contemporáneas y clásicos. El mobiliario de madera, de estilos y acabados diferentes, se combinó con piezas de espejo y vidrio, y las lámparas se escogieron de acero, cobre y fibra. Hasta en la decoración de las paredes se combinaron papeles de distintas texturas.
La cocina está abierta al salón. Al elegir suelos y paredes iguales en la cocina y en el salón, se logró un efecto integrador. Si bien, se jugó con el acabado de los muebles para diferenciar los ambientes, y en la cocina el color blanco es el gran protagonista.
Los armarios de cocina de laca blanca se distribuyeron en forma de L para dejar espacio en el centro para ubicar un comedor de diario. Para este ambiente se eligieron la mesa y las sillas Tulip, de Eero Saarinen para la firma Knoll. Blanco, gris, acero y pinceladas de color rojo.

Para más información visiten: Daniel Hopwood 
Vía: decoratrix