domingo, 8 de febrero de 2015

Bodega La Puntual en el Born de Barcelona. Dissenya2 recrea el antiguo colmado típico de la zona

Ambiente antiguo, sensación de estar abierto hace mucho tiempo. Cálido, acogedor y que recordara a los antiguos colmados eran algunos de los objetivos que les propusieron los clientes, José Varela (Grupo Varela) y Joan Carles Ninou (del mítico El Xampanyet) a Pedro Scattarella, de Dissenya2 para el proyecto de interiorismo de la bodega La Puntual.
La oferta gastronomica del restaurante es el de una bodega, es decir, que abarca un amplio abanico de platos, desde tapas hasta carnes asadas y cocina gourmet.
Según Dissenay2, el mayor reto fue trabajar con la arquitectura del local. La entrada principal es por un espacio angosto y largo (tipicos locales de la zona) y el salón principal se encuentra al fondo, con una altura de 6 metros y tres grandes arcos que dominan el espacio (extremadamente atípico en toda la ciudad). Unir estos dos espacios, evocar los locales y negocios de toda la vida en el barrio y lograr un ambiente cotidiano, amable y acogedor fueron los tres grandes retos a los que se enfrentaron.
El restaurante está emplazado en el antiguo barrio del born, en Barcelona, y alguno de sus muros tienen 1000 años (el del fondo del local), han recreado un antiguo colmado (tienda de ramos generales, el de toda la vida), con sus dos típicos espacios, la tienda propiamente dicha y al almacén.
Al restaurante se accede por la “antigua” tienda, ahora reconvertida en bar. No existe una barra al uso, ya que la han separado en dos partes y las han desplazado a los costados. El cliente entra justo entre medio de la charcutería y las neveras de bebidas. Es la antesala al gran salón.
En el gran espacio que encontramos al fondo del local, se encuentra la cocina, abierta a la vista del cliente. El gran salón en doble altura esta diseñado y decorado con la propia arquitectura. El suelo de hormigón fratasado, las paredes de ladrillo macizo recuperado, los tres grandes arcos y el muro, que antiguamente pertenecía a un palacio medieval, enmarcan todo este salón con las mesas repartidas casi sin un criterio definido.
Para bajar la escala del techo han diseñado la iluminación utilizando dos tipos de luminarias. La primera y colocada bien arriba, consta de proyectores para iluminar los contornos y partes características del local. Es una iluminación muy de escenografía. Recuerda a los escenarios del club del chiste.
Con la segunda utilizaron unas lámparas antiguas de escritorio pero de tamaño gigante colocadas de manera desordenada para obtener una iluminación ambiental por zonas y romper un poco con la ortogonalidad del salón.
Por ultimo, todo este salón se encuentra rodeado por un altillo mirador. En él encontramos unos pequeños salones y sitios muy íntimos y cómodos donde poder disfrutar de las vistas de todo el ambiente. El pavimento del altillo es de piezas de toba manual colocadas en espiga. Y para la escalera (toda nueva y hecha a medida) ha utilizado el método constructivo de la vuelta catalana.

Para más información visiten: Grupo VarelaDissenya2 
Vía: Infurma