domingo, 4 de enero de 2015

Pan de oro

Existen diferentes técnicas de dorado; al agua, al mixtión, a la sisa y tanto en oro autentico como en oro de imitación.

La técnica de dorado al agua, es la más importante de todas y es la única en la que se pule el oro para que quede con el aspecto metálico del oro.

El pan de oro es una lámina muy fina de oro batido que tradicionalmente se usa en la decoración de numerosos elementos arquitectónicos, retablos, orfebrería, mobiliario.

Existen además de plata, cobre y aluminio para matizar según queramos un acabado plateado o dorado.
Vamos a dorar con pan de oro falso

Tipos de oro:

El "oro fino". Láminas de 5 x 5 o 8 x 8 cm.de oro de 22/24 quilates. Librillos de 20/25 hojas. Se obtienen martilleando las planchas de oro, o pasándolas por rodillos. Las hojas se cortan y manipulan con un cuchillo especial de dorador y un pincel de pelo de marta o similar. Se suele usar mucho un pincel llamado "polonesa". Su extrema finura lo hacen muy delicado de manipular. 

El "oro falso", oro decorativo en láminas de 14x14 cm. con mayor grosor pero de aspecto muy parecido, compuestas de una aleación de cobre y estaño o cinc, su manipulación es más fácil, se pueden coger y colocar con las manos. Ideal para acabados en los que se utilicen pátinas, veladuras y efectos de envejecido.

Debido a la oxidación, para que no ennegrezca debe aplicarse un barniz protector que lo aísle de la humedad y contactos. Se utiliza para ello la goma laca. Este oro decorativo está bién de precio, un librillo con 25 hojas puede costar 5/6 euros.

Colocación Pan de oro o plata

Técnicas 

DORADO AL AGUA

Así llamado porque utiliza el agua para pegar el oro. Con este dorado pueden conseguir dos acabados, uno de aspecto mate y otro brillante conseguido mediante el bruñido.

La superficie a dorar debe estar limpia, es decir, que no queden restos de posibles capas de pintura anteriores. Si hubiera suciedad, la lijaríamos, para después pasar un trapo humedecido en aguarrás. Entonces sí estaremos dispuestos.

En primer lugar, aplicaremos una capa de adhesivo a base de un preparado de cola de conejo mezclada con agua en la proporción; 1 l. de agua por 100 gr. de cola. Esperamos a que los granos se hinchen (24 horas), luego calentamos la mezcla al baño maría, sin dejar que llegue a hervir.

Para emplearla como adhesivo, tomaremos una parte y la mezclaremos con tres de agua. Añadiremos una cucharadita de alcohol y podremos utilizarla. La cola de conejo facilitará que la pintura se adhiera a la madera y no se escame. Después, lo dejaremos secar.

Gesso

A continuación, con gesso, aplicamos por toda la superficie y cuando seque lijaremos con lija muy fina para quitar las imperfecciones.
Para este tipo de dorado es necesario un producto llamado, una tierra finísima que se encuentra en las grietas de basalto. Se compone principalmente de arcilla ferruginosa.
Existen muchas variedades dependiendo de su dureza y de la cantidad de hierro que contengan.
Normalmente los doradores las nombran por el color, cada uno de ellas tiene uno determinado:

Bol gris, negro o verde para la plata

Bol ocre o amarillo para un oro de tono claro

Bol rojo para intensificar el tono del oro

Siempre se comienza a partir del estuco, este ha de estar perfectamente lijado y sin polvo. Seguidamente hay que imprimarlo, muchos artesanos aplican goma laca como tapaporos, y otros en cambio aguacola:

La segunda opción parece más acertada pues la cola ayuda a la adherencia de las capas posteriores.

Bol

El siguiente paso será aplicar dos capas o manos de bol mezclado con cola de conejo, mezclada con agua en la proporción; 1 l. de agua por 100 gr. de cola. Esperamos a que los granos se hinchen (24 horas), luego calentamos la mezcla al baño maría, sin dejar que llegue a hervir.

Se aconseja que para todos estos procesos se utilice agua destilada.

A continuación, y en caliente-al baño maría- se le añade el bol, consiguiendo una fluidez tal que cuando metamos un pincel y lo saquemos, el liquido “haga hilo”, ésta será la señal más fiable para no saturar el aguacola con el bol.

El bol se comercializa de distintas maneras:

Bol en terrones

Al tener una textura solida que conserva sin alteraciones es una tierra que al templarla resulta bastante cubriente dando unos óptimos resultados. El primer paso para preparar este tipo de bol es machacarlo o remojarlo en agua caliente si queremos que el proceso aligere.

Bol en pasta

De colores rojo y ocre amarillo. Este bol nos viene preparado en tarros. Existen marcas en el mercado de gran calidad. Esta presentación tiene el inconveniente de que la pasta si no se usa, se seca porque no se puede almacenar. El tarro se puede conservar mejor, si lo cubrimos con agua en el mismo tarro, y, o lo metemos en el frigorífico.

Algunos añaden grafito molido a la mezcla para facilitar el posterior bruñido.

Una vez caliente la mezcla se aplicara sobre el estuco ya imprimado, siempre peinando con una brocha blanda.

Aplicamos unas tres capas de bol sobre la superficie a dorar en capas finas y dejaremos secar entre capa y capa por seis horas como mínimo. Lijaremos con una lija muy fina para igualar toda la superficie y a continuación frotaremos con un trapo algo áspero para dejar la superficie del bol perfecta, ya que el menor grano rompería el oro al pulir.
Oro o Plata
Llegamos al momento de colocar el pan de oro o de plata sobre la superficie. Para fijarlo, utilizaremos la cola de conejo templada, aplicándola en las zonas donde queremos colocar los trozos de oro o plata. Dejaremos caer las láminas suavemente, de forma que se posen sobre el adhesivo, extendiéndolas con la ayuda de un algodón o pincel suave, repasaremos las hojas, así, facilitaremos el pegado y eliminamos las partes sobrantes. Por último, con una piedra de ágata o similar, volveremos a retocar para evitar arrugas o imperfecciones.
Podemos utilizar un preparado de tres cuartas partes de un vaso grande con agua, agregar una cuchara sopera de alcohol de 90 grados y algunos granos de cola de conejo. Calentar ligeramente al baño maría, para que se diluya la cola y dejar enfriar. El agua para dorar puede utilizarse en frío porque no contiene mucha cola de conejo. Actualmente en las tiendas de manualidades y especializadas, podemos encontrar productos ya preparados para este fin.
El Dibujo
Sobre la capa dorada o plateada aplicamos una capa de pintura al temple. Mezclamos pigmentos naturales (según los colores a utilizar) con agua hasta conseguir una masa homogénea, añadimos una yema de huevo sin la telilla que la recubre y mezclamos. Dejaremos secar ésta nueva mano de pintura.
Elegimos el motivo decorativo y con papel de calco lo trasladamos sobre las zonas que hemos aplicado el oro o plata y que ahora están recubiertas por la última capa de pintura. Ya sólo nos queda utilizar un punzón de hueso o madera dura para raspar sobre el motivo pintado para descubrir el oro o plata siguiendo el diseño decorativo.
Aunque la pintura al temple es resistente y duradera, aconsejamos proteger con una capa de goma-laca, si se quiere conseguir una superficie brillante, también se puede aplicar un manto de cera.
Bruñido
Después de unas horas y de comprobar que el oro se ha pegado bien y de haber limpiado la zona de los restos de oro, pasamos a la fase de bruñido y para ello nos valdremos de las piedras de ágata, en sus distintas formas, para pulir sobre el oro presionando ligeramente y haciendo pequeños círculos. Veremos que la parte pulida va tomando brillo y contrasta con la parte no pulida que es de color mate.
Terminamos el bruñido limpiando la superficie delicadamente y retirando los restos de oro con un pincel suave. Si apareciesen zonas sin dorar, ponemos nuevamente agua para dorar en los agujeros y colocamos oro siempre en trozos más grandes que el agujero a tapar, esperamos hora y media y pulimos de nuevo la zona. Si hemos utilizado oro autentico no es necesario barnizar la superficie dorada (pues es un metal inerte y no oxida), pero si hemos utilizado oro de imitación o falso, es necesario barnizar para evitar la oxidación.
DORADO A LA SISA
El dorado a la sisa es la técnica más común en cualquier trabajo de dorado y consiste en emplear mixtión al agua como adhesivo para posteriormente fijar el pan de oro. Pero si delicado es manejo de las láminas de oro, no menos importante y delicado es la preparación del soporte u objeto a dorar, para obtener un buen resultado final.
Preparación
Preparación del soporte u objeto a dorar, normalmente madera, aunque también, el pan de oro, se aplica sobre resina, yeso, cerámica, metal, etc. Todos los orificios, grietas, uniones, nudos y cualquier otra imperfección deben ser reparados.
Para realizar esta reparaciones podemos emplear una pasta a base de yeso de dorador mezclado con cola blanca o un sellador vinílico, hasta que tengamos una masa consistente, que aplicaremos con la ayuda de una espátula rellenando cuidadosamente todo hueco, ranura o junta, para luego lijar e igualar con la superficie de madera.
Imprimación de toda la superficie a dorar, aplicando varias capas de un gesso a la cola, o más modernamente con vinílica blanca.
Consistente en mezclar, una parte de agua por una parte de pintura vinílica blanca una cucharada de pegamento (cola blanca) y blanco de España, hasta conseguir una consistencia ni muy liquida ni muy espesa y de la que se darían varias manos dejando secar entre manos (En la actualidad, el gesso viene preparado para usarse directamente) y finalmente hay que lijar con lija de agua fina para afinar y luego pulir.
Actualmente se utiliza el GESSO.
Fondeado
Pintamos con una pintura bastante líquida toda la superficie y podemos emplear un color que resalte en las posibles grietas o zonas descubiertas de pan de oro. Normalmente para el oro se utiliza el rojo inglés y para la plata el azul ultramar o Prusia. La aplicación se hace a pincel con pintura acrílica bastante diluida y de un tono algo rebajado.
En la sisa este fondeado es el sustituto del bol que se utiliza para el oro al agua bruñido y se suele aplicar dos manos y en las zonas donde se va a colocar el pan de oro.
Dejamos secar perfectamente esta mano de pintura, para pulirla bien con un trapo de algodón hasta que la superficie quede tersa al tacto.
El dorado a la sisa es la forma más común de dorar objetos con pan de oro y para ello empezamos por aplicar una capa de mixtión al agua sobre la superficie a dorar, se puede hacer por partes si la superficie es extensa, cuando la capa de mixtión que hemos dado, esta mordiente (seca pero pegajosa) comenzamos a aplicar la hoja de oro. El mixtion tiene un tiempo se secado total, por eso hay que hacerlo por partes, cuando es una superficie grande, cuando llegáramos a la mitad estaría seco, y tendríamos que volver a extender otra capa y esperar que se ponga mordiente.
Existe en el mercado otro producto que se llama "Pega oro",  y la forma de utilizarlo es como el mixtien, teniendo la gran ventaja de que estará mordiente hasta una semana.
Para comenzar, colocaremos una hoja de oro sobre el pomazón (cojinete del dorador) y con el cuchillo cortaremos varias laminillas a trozos más pequeños buscando que sean del tamaño adecuado al objeto.
Luego con la ayuda de una “polonesa” llevaremos cada trozo de hoja sobre la superficie a dorar, ayudándonos de una paletina o pincel suave para extenderla si fuese necesario y presionando ligeramente con un algodón para terminar de pegar el oro. Repetiremos el proceso cuantas veces sea necesario hasta completar.
Transcurridas unas 8 horas, con una brocha fuerte frotamos la parte dorada para retirar completamente los sobrantes de oro que no se han pegado. Si queremos dar una segunda capa tenemos que repetir el proceso pero esta vez dando el mixtión sobre el oro ya pegado.
Si ha quedado alguna parte sin cubrir, le daríamos mixtión de nuevo lo dejamos secar (mordiente) y repetimos la operación como la primera vez.
Una vez que hemos terminado de colocar las láminas y limpiado el sobrante, si hemos utilizado pan de oro auténtico podemos dar por concluido el trabajo, pues al ser un material inerte no necesita protección alguna.
Pero si hemos utilizado pan de oro imitación o falso tenemos que darle un barniz (Goma Laca) para proteger contra la oxidación ya que el material puede ser cobre o similar.
Materiales y Utensilios

Barniz para madera (Goma Laca)

Aguarrás o petróleo para diluir el barniz

Pintura vinílica-acrílica

Lija de agua 400 y lija para madera

Yeso de dorador

Gesso (carbonato de calcio y un acrílico del polímero y un pigmeo) ahora ya se vende hecho

Pegamento (cola blanca o sellador vinílico)

Oro Fino (Oro auténtico)

Plata Fina (Plata auténtica)

Oro Falso (Oro fabricado del cobre)

Plata Falsa (Plata fabricada del aluminio)

Pomazón (Cojinete para el manejo del pan de oro)

Cuchillo dorador (Herramienta para cortar las láminas de oro)

Polonesa Especie de cepillo para coger el pan de oro)

Bruñidor (Piedra de ágata de varias formas y con mango)

Brocha (Pelo de pony o Marta de punta recta para aplacar y cepillar)

Pincel (Pelo de Pony o de Ardilla para aplicar el agua de dorar y o mixtión)

Alcohol 90 grados (Para mezclas de agua de dorar)

Cola de conejo

Pintura al temple.

Papel de calco

Punzón de hueso o similar

Bol preparado o (Tierra de Armenia rojiza)
PAN DE ORO FINO

GENERALIDADES

El oro es un metal noble que generalmente en la naturaleza está aleado con plata, cobre, paladio y osmio. Se encuentra en dos tipos de yacimientos: unos, denominados primitivos, bien en filones o estratos, asociado con pepitas ferruginosas cobrizas, con la galena, la blenda, el cobalto gris, el carbonato verde de cobre e incluso el sulfuro de plata o de antimonio, o bien diseminado entre las rocas de cuarzo; y otros, denominados yacimientos secundarios, en los que se encuentra en forma de granulaciones puras (pepitas) y láminas (escamas) entre las capas de arena o aluviones formados en los ríos.

Es dúctil y maleable, pesado y blando, brillante, con un hermoso color amarillo y puede extenderse en finísimas láminas traslúcidas de hasta 0,001 mm de espesor. No es atacable por ningún ácido o álcali y únicamente se disuelve en agua regia, solución formada por tres partes de ácido clorhídrico y una de ácido nítrico, y en algunos polisulfuros. Al ser un metal como ya se ha señalado blando, se alea para su mejor utilización y uso con cobre y plata. Estas aleaciones hacen variar su tono de color según la composición de la misma, denominándose “de liga roja” si la proporción es mayor de cobre, dado el tono rojizo que adquiere, o tomando color verde amarillento si se encuentra en fusión con plata.
FABRICACIÓN DEL PAN DE ORO

Ya hemos señalado que el oro por su calidad blanda en estado puro es imposible de ser reducido a finas láminas y además su coste sería excesivo. Por otra parte aun pudiendo reducirlo a panes quedaría pegado por simple contacto a la superficie que lo contuviera, siendo materialmente imposible su manejo ya que, al no tener ningún cuerpo, se deshace y desaparece. Es por esta razón por lo que, como mencionábamos, se ha de alear con otro metal.

Las posibles variaciones de tono de color de los panes u hojillas en función a su composición podemos destacar algunas como por ejemplo:

Oro rojizo : 456 a 460 de oro nada de plata y 10 a 24 de cobre .

Oro oscuro: 444 de oro 24 de plata y 12 de cobre.

Amarillo anaranjado: 408 de oro y 72 de plata.
Oro limón: 360 de oro y 120 de plata.

Oro blanco: 240 de oro y 240 de plata.

El procedimiento originario de fabricación artesanal sigue el siguiente proceso:

Después de batir la aleación efectuada sobre un crisol se lamina por reducción a martillo de muelle hasta obtener el grueso de un papel y se corta en cuadrados de 4 cm. de lado. Estas láminas o placas, una vez colocadas entre hojas de pergamino o cuero, se golpean de nuevo hasta que adquieren el tamaño de las últimas. Concluido este primer proceso, se introducen en una estructura que contiene entre 1000 y 1500 hojas de tripa de buey de unos 15 cm. de lado, comprimiendo y batiéndolas nuevamente con el martillo de muelle.

Divididas por segunda vez en cuatro partes se repite de nuevo el mismo proceso hasta que, trabajadas de esta forma, entre 8 y 1000 hojas no tengan en prensa hidráulica más de un milímetro de espesor.

Una vez realizado este trabajo se cortan las hojillas al tamaño deseado y se introducen en librillos de papel de seda y como comúnmente las encontramos en el comercio especializado.

El pan de oro más empleado es en tono amarillo anaranjado, menos aleado y por tanto más puro. Es conocido con el nombre de oro fino, antes “oro de ducado”. El apelativo de ducado, procede con seguridad de antes del siglo XV, ya que el ducado circuló con regularidad hasta finales del XVI. Los batihojas de la época obtenían los finos panes por reducción de dicha moneda, golpeándola fuertemente con pesadas mazas tras haber sido puestos entre dos o más trozos de cuero.

El oro fino se encuentra comercializado en librillos de 25 hojas de 9.5 x 9.5 cm. y en polvo, en pequeños tarros de 1 a 10 gr. El comercializado en librillos lo encontramos tanto suelto, separado por hojas de papel de seda, como adherido a la hoja de papel que lo contiene por medio de una fina capa de adhesivo.

El oro blanco por su composición (recordemos 240 de oro y 240 de plata) es el de más baja calidad de todos y su color es totalmente blanco. Se usa para sustituir la plata cuando el trabajo requiere mejor resultado a lo largo del tiempo. Se encuentra en el mercado en librillos de 25 hojas sueltas y entre papel de seda con medidas semejantes a las del oro fin
El llamado «oro fino» de 22 quilates en hojas de 5 x 5 u 8 x 8 cm. La lámina de «pan de oro fino» se corta en una almohadilla de gamuza fina. El corte se realiza con un cuchillo especial de dorador de hoja ancha que sirve a la vez de pala para recoger el oro desde el librillo hasta la almohadilla, una vez cortado el oro a la medida necesaria, se eleva y traslada al objeto a dorar, por medio de un pincel plano de pelos de marta o similar.
PAN DE PLATA FINO

La plata se encuentra en estado libre o nativo y se puede extraer con facilidad del plomo argentífero mediante un proceso metalúrgico de copelación.

Los objetos y adornos de plata más antiguos que conocemos nos demuestran que antes del año 3000 a.C., la técnica de la elaboración de la plata estaba muy avanzada
Después del oro, la plata es el más precioso de todos los metales, pero su descubrimiento y utilización es posterior a la de aquél y a la del cobre. Su nombre en los diferentes idiomas (argent, plata, Silber, silver), hace siempre referencia a su brillo característico y a su vivo resplandor que se debe a su capacidad de reflejar los rayos de la luz.
En todas las civilizaciones antiguas el oro y la plata tienen una referencia mitológica y por ende astrológica. En el caso de la plata, desde los egipcios este metal correspondía a la diosa Isis que tenía su referencia astrológica en la Luna, y su signo pictográfico y su criptografía astrológica y alquímica la relacionaban con la media Luna (C).

Por esta misma correspondencia de la plata con la Luna, se relacionó con la diosa griega Artemisa (Diana en la religión romana), y la plata y la Luna pasaron a ser el metal protector y el astro regente del signo zodiacal de Cáncer, respectivamente.

El Pan de Plata fue usado desde época Gótica para la representación de las armaduras de los soldados en escenas bíblicas, como por ejemplo la Crucifixión, o las de los personajes como San Jorge (el caballero que mata al Dragón para salvar a la princesa, símbolo de la lucha del bien y el mal) o el Arcángel San Miguel (es el arcángel que lidera la lucha contra los ángeles rebeldes). También se puede apreciar su utilización en nubes, tubas de órganos o elementos de las caballerías.

La distribución de los yacimientos de plata en el globo es muy variada y su descubrimiento en muchas ocasiones fue fortuito, antiguamente atribuyeron su aparición a hechos milagrosos o a personajes mitológicos. Las conquistas de Oriente y la posesión de las minas españolas permitieron a los romanos un auténtico despilfarro de este precioso metal, el agotamiento de este filón y de las famosas minas griegas de Laurión fueron la causa de que en la Edad Media escaseara, escasez que terminó con el descubrimiento del nuevo mundo y el hallazgo, totalmente casual, por parte de Diego Hulca, de las minas de Potosí en 1544.

Numerosos nimbos y coronas de santos y diferentes advocaciones a la Virgen se realizan en plata. También son abundantes las piezas de orfebrería sacra realizadas en plata sobredorada, en un intento por imitar el oro.

Se encuentra en el mercado en librillos de 25 hojas sueltas y entre papel de seda con medidas semejantes a las del oro fino.
EL PAN DE ORO FALSO:

Semejante al oro de Alemania, cambia en su composición el Antimonio por el Zinc. Se conoce también como pan de bronce, pan metálico o pan holandés.

Es esta una aleación que en su aspecto asemeja al oro fino y que se compone generalmente de cobre, estaño o zinc. En sí podemos afirmar que no es más que un bronce reducido a finas y delgadas láminas.

Tiene la ventaja de poseer mayor cuerpo y peso y por tanto una manejabilidad que permite el poder ser tocado con los dedos siempre que éstos estén bien desengrasados con alcohol.

Con un efecto brillante, entre mate y bruñido, se emplea mucho en trabajos decorativos en interior, o mejor aún, alejados de la humedad, ya que como todos los bronces ennegrecen a menos que se barnicen con una resina o barniz transparente que lo aísle (goma laca, barniz zapón, o resinas sintéticas) .

Las tonalidades de color varían en función al tipo de aleación. Las más comunes que encontramos son las que siguen:
- Oro oscuro: 91 % de cobre y 9 %e zinc.
- Oro pálido: 76 % de cobre y 24 % de zinc.
- Oro puro amarillo brillante: 83% de cobre y 17 % de zinc.

Dada la buena calidad de los panes que existen en el comercio su uso, como material, es excelente y con buenos resultados de estabilidad y brillo.
Sus recortes y rebabas sirven igualmente. El oro falso se aplica en la forma indicada sobre sisa o sobre otra materia adhesiva. No se debe emplear para el dorado en vidrio debido a la técnica específica a realizar sobre el soporte.
Al no estar batido como el oro legítimo en panes la capa adherente puede ser en proporción más fuerte. La técnica, por consiguiente, no tiene nada de complicada. Con mano hábil se puede aplicar láminas de oro falso sobre grandes superficies sin necesidad de utilizar polonesa.
El oro falso no tarda mucho tiempo en alterarse expuesto al aire, de un modo especial a la humedad, y los vapores ácidos lo atacan rápidamente y lo ennegrecen y por consiguiente es necesario protegerlo con un barniz volátil claro, diluido y completamente neutro, y mejor aún, barniz zapón, aunque pierde algo de su brillo.
En librillos de 25 hojas separados entre sí por medio de papel de seda o en bloques de mayor número agrupados de 100 en 100. Son de mayor dimensión que los panes de oro fino, oscilando entre 14 cm x 14 cm y 16 cm x 16 cm
EL PAN DE PLATA FALSO:
Denominamos plata falsa a la aleación obtenida por fusión del estaño y el zinc, muy usada, por cierto, en la fabricación de espejos.
Como material plástico puede ser utilizado con buenos resultados, manejabilidad y brillo.
Hoy en día ha sido desbancada, como mencionábamos anteriormente, por el uso del aluminio cuya fabricación está perfectamente industrializada aunque resulta más duro a la hora de trabajarlo y por consiguiente menos adaptable a ornatos pequeños y de difícil acceso. Sin embargo guarda propiedades de mayor resistencia a la humedad al no ser atacable por ácidos ni álcalis, y es factible de ser pulimentado.

Los panes de plata son más fuertes, o mejor dicho, tienen más cuerpo que los de oro pero con la desventaja de ennegrecer fácilmente al contacto con el oxígeno por formación de sulfuro argéntico. Esta es la razón por la que se ha limitado su uso restringiéndolo a pequeños detalles de ornamentos y prefiriéndose para grandes espacios y exteriores con una aleación de aluminio puro, con considerable mejora de su grado de dureza. La proporción aproximada más idónea apunta a entre 100 y 169 partes de aluminio por 5 de plata, teniendo siempre en cuenta que a mayor proporción de aluminio la aleación será más elástica. Al igual que el oro falso la plata en pan es perfectamente aislable con barniz neutro.