martes, 11 de noviembre de 2014

Orden perfecto: un armario para cada cosa

El de la ropa de vestir, el de la ropa blanca, el del lavadero, el del baño... Planifíquelos bien. Aprovechará mejor el espacio y ganará comodidad en toda la casa.

El ropero del dormitorio

El armario del dormitorio debe contar con espacio suficiente para guardar por separado la ropa de cada uno. Si tiene varios cuerpos, destine uno para cada miembro de la pareja (cada persona necesita, como mínimo, un espacio de 120 cm de ancho y 180 cm de alto).

Planifique el interior según las necesidades personales: barras para colgar chaquetas, trajes y camisas y baldas y cajones para ropa doblada, zapatos y complementos. Si tiene más cuerpos de armario, utilícelos para guardar la ropa de otras temporadas o a la lencería de la casa.

Una librería adaptada a sus libros

Cree una estantería o una zona de baldas de 35 cm de fondo para guardar todos sus libros. Si está junto al escritorio, reserve las baldas de entre 60 y 90 cm de alto como superficie de apoyo extra.

Adapte la distancia de las baldas al tamaño de sus libros: 25 cm los estándar, 35 los archivadores y 40-45 los de gran formato. Y establezca un sistema: ordene los libros por temática o autor, colocándolos en posición vertical, todos hacia la misma dirección.

Todo a mano en la zona de trabajo

Una librería o estantes para los libros de consulta y los archivadores, un book con cajones para papeles y material de escritorio y un pequeño armario con puertas o cajones para documentos y facturas. Son las tres piezas que necesita para organizar el almacenaje del despacho. Para aprovechar el espacio, coloque estos muebles alrededor de la mesa de escritorio, pegados a la pared y sin tapar la entrada de luz natural. Use el espacio bajo la ventana para colocar un mueble a medida (si es unos 30 cm más bajo que la ventana podrá abrirla aunque haya cosas apoyadas encima). Y elija una librería modular que pueda ampliar si necesita guardar más libros. Es importante que pueda mover la altura de las baldas y, si quiere evitar el polvo, que tengan puertas de cristal.

Organice
 el armario de la limpieza

Lo ideal es contar con un armario independiente para los útiles de limpieza. Un escobero estándar ocupa unos 60x210x39cm. Reserve el hueco más grande para el aspirador y saque partido al interior de las puertas con ganchos para colgar escobas y mopas, que necesitan 150 cm de alto. y reúna los productos en baldas según su uso: limpiadores para la casa, productos para la ropa... Ponga delante los que utilice y detrás los que aún no ha abierto.

Una zona de lavado más práctica

Necesita espacio para la ropa sucia, la pendiente de planchar, los detergentes, la tabla de plancha... El lavadero acumula más cosas de las que cree. Si tiene pocos metros, instale la lavadora y la secadora en columna para aprovechar la altura (cada una mide 60 x 85 x 65 cm). Si coloca una junto a la otra, aproveche la superficie de encima como mesa para doblar la ropa. También es muy práctico contar con un pequeño colgador para dejar las prendas recién planchadas, una zona de baldas para la ropa doblada y otra para los cestos de la ropa sucia o la que está pendiente de planchar. Reserve un hueco de 120 cm para guardar la tabla de plancha, de pie. También puede planificar una mesa de plancha abatible, necesita 30 cm de ancho y 100 cm para desplegarla.

Un armario auxiliar en el baño

Basta con un hueco de 30 cm de fondo para crear un armario adicional donde guardar cosméticos, productos de baño y toallas. Y pon baldas para todo, lo más voluminoso en la balda inferior y organiza el resto por productos: una para champús y geles; otra para cremas; y otra para desmaquillantes, algodones... Para las toallas necesita una o dos baldas. Guárdelas por juegos y no las doble mucho para que se ocupen menos. Con la parte doblada hacia fuera, son más fáciles de coger.

Más espacio para guardar bajo el lavabo

Una armario bajolavabo práctico debe contar con cajones para guardar lo más pequeño: peines, pinzas, cremas, maquillaje...y una zona de armario para tener a mano un juego de toallas adicional, papel higiénico, geles... Lo ideal es que cada miembro de la familia tenga un cajón propio en el que guardar sus cosas. Cuanto más pueda guardar en el mueble, más despejada estará la encimera y más sensación de orden tendrá. Coloque cestos y pequeños organizadores en su interior, que suele medir 50 cm de fondo, para sacarle el máximo partido y asegurar el orden. Elija la zona menos expuesta a la humedad para guardar los medicamentos, ya sea en un cajón o en un botiquín. Y uno de los armarios para los pequeños electrodomésticos como el secador, la plancha o la depiladora.

Vía: El Mueble