viernes, 31 de octubre de 2014

Para disfrutar de Manhattan: un pisazo en Park Avenue

Hoy le mostramos este fabuloso edificio construido en 1917 en Park Avenue, cercano al Empire, que ha reformado de arriba a abajo el diseñador holandés Piet Boon.
¿Qué hace un holandés reformando y rediseñando de forma integral un edifciio? Pués un tributo a la ciudad fundada por holandeses hace poco más de 400 años.

El equipo de Piet Boon ha tardado cuatro años en reformar completamente este edificio dedicado anteriormente a oficinas. Ahora, rebautizado como Huys Building, son 58 apartamentos de 55 a 325 metros cuadrados llenos de luz, gracias a los ventanales de suelo a techo de la fachada.
La reforma introdujo varios servicios comunes para los habitanters del edificio: un gimnasio, un garage para bicis, una sala de cine y una sala de juegos para niños.
Dos de los espacios a los que se les ha dedicado más atención son el vestíbulo del edificio y la azotea. En el primero de ellos se encargó al artista holandés Frederik Molenschot que ha diseñado una escultórica lámpara. También se encargó de diseñar el número identificativo del edificio y los números de las puertas de los apartamentos.
La terraza de la azotea es obra del paisajista Piet Oudolf -por si alguien lo dudaba, también holandés- utilizando las mismas plantas que usó en el proyecto Highline, el jardín neoyorquino construido sobre una línea férrea en desuso en el bajo Manhattan.
Tras la reforma arquitectónica vino el proyecto de interiorismo que, en palabras de Boon, quiere compatibilizar la vitalidad de la ciudad con la necesaria serenidad de una vivienda. Todo ello envuelto en un concepto de lujo moderno, donde se huye de los superfluo y prima la comodidad.
Por ejemplo, todas las viviendas del edificio comparten el mismo concepto de zona pública: cocina, comedor y sala de estar están en el mismo espacio. Así se cuenta con un espacio amplio por el cuál pueden deambular los habitantes e invitados, sin separación de paredes. La cocina se convierte en un hecho social que compartir. Otra muestra son los espacios de almacenamiento repartidos por cada piso.
La paleta de colores se mantuvo estrictamente en los tonos neutros en techos y paredes, mientras que para el suelo se eligió madera de roble blanco. Los mismos tonos neutros se presentan en la piedra utilizada para las encimeras de cocinas y baños.
El plato fuerte de Huys en 404 Park Avenue son los seis áticos que ocupan los pisos superiores. Cada una de estas extraordinarias residencias de edición limitada son el paradigma de la vida en Manhattan. Todos son detalles, como, por ejemplo, toda la carpintería se ha diseñado especialmente y define la transición entre las áreas públicas y privadas. O los asientos instalados en torno al alféizar de las ventanas para disfrutar de las vistas urbanas. Techos altos con vigas orginales; taburetes diseñados en exclusiva para la barra de la cocina o las puertas con bisagras ocultas y, por supuesto, el sistema de iluminación de la firma italiana Flos.
Pero la tecnología también está pressente: domótica para el control de persianas y cortinas o los últimos modelos de electrodomésticos. Los sanitarios son de Kaldewei (bañeras) y Duravit y las griferías de Dornbracht, mientras los picaportes y tiradores de las puertas de Formani.

Para más información visiten: Piet BoonFlosKaldeweiDuravitFormani
Vía: Decoramus