lunes, 13 de octubre de 2014

La casa de Jaime Hayon y su familia en Valencia

El archifamoso diseñador madrileño Jaime Hayon tiene estudios en Treviso, Barcelona y Valencia, pero es en esta última ciudad donde ha decidido residir con su mujer Nienke Klunder, y su hijo, Tys, un rubio y simpático valenciano. De su estrecha colaboración con la firma Lladró surgió su pasión por esta vibrante ciudad que lo ha adoptado. Por la mañana se conecta con Tokio, al medio día con Europa y, en la tarde con Nueva York. Todo, desde su casa o desde su estudio, cerca de la Plaza de Toros. La vida aquí es diferente y fácil: anda en bici, compra en el Mercado Central, desayuna en la terraza… Éste es el verdadero centro del universo: la casa de Jaime Hayon y su familia.
Jaime dibuja todo el día, incluso en el bar viendo un partido de fútbol. Pero para crear necesita rodearse de mucha luz. La vivienda del siglo XIX, de unos 100 m², fue sometida a una reforma total, pues se hallaba en un estado calamitoso. Se abrieron vanos, se tiraron tabiques, se recuperaron los magníficos suelos hidráulicos de Noya, así como también molduras de escayola y carpinterías. Un trabajo que duró un año, y que dio como resultado este espacio luminoso, blanco y con contados toques de color. Qué decir que la mayoría de muebles y complementos son marca Hayon.
Salón, comedor y cocina comparten un mismo espacio, ya que para la familia Hayon, cocinar y comer pertenecen al mismo ritual. Sorprende la sobriedad de la decoración,viniendo de la creatividad desbordante y lúdica de Hayon. El salón está presidido por diseños propios: el sofá Bardot para la firma Bernhardt Design y el aparador laqueado en un suave verde menta. Las sillas, sin embargo, son un diseño años 50 holandés.
Imagen de la zona de estar en forma de L, en la que destaca el suelo de madera lavada, los amplios balcones sin cortinas y las paredes blancas. Algunas de las piezas de mobiliario son prototipos de Hayon aún no editados y hechos exprofeso para la vivienda; otras, son piezas clásicas del diseño del XX, como una versión en rejilla de la silla Thonet, de Mark Stam, de 1926. Muchas de las obras que decoran las paredes son de Nienke Klunder.
Un buen consejo del maestro: cuando el suelo es de madera, hay que evitar incluir muchos muebles de madera en la decoración. Es preferible contrastar con muebles blancos o negros, como ha hecho en su comedor, donde colocó su pieza favorita: el prototipo de la silla Gaudí en negro.
La cocina de espíritu minimalista es completamente blanca con un toque ligeramente agrisado. Esta es otra máxima de Hayon: cuando se elige cualquier color para decorar, aunque sea un tono fuerte, es preferible que tenga un porcentaje de gris. Los muebles de la cocina son de la firma Santos y la encimera es de mármol.
El dormitorio principal, sobrio y sencillo, está presidido por un dibujo de Jaime Hayon. A los pies de la cama, el banco de madera y terciopelo es un diseño de la pareja y realizado por el carpintero Josep Joffré.
En el baño no podían faltar piezas de la línea que diseñó para Bizzasa Bagno, como el mueble del lavabo con encimera de mármol de Carrara negro. A ambos lados del espejo, lamparitas Josephine diseñadas para Metalarte. Lo sorprendente de este espacio es que matizó diferentes intensidades de blanco y así evitar un ambiente aséptico y frío. Si tenemos que resumir en pocas palabras esta vivienda de artistas, se nos vienen a la mente paz, equilibrio y luz. Las fotos que aparecen en este post las realizó su mujer, Nienke Klunder, fotógrafa y artista multifacética, como no podía ser de otra manera.

Para más información visiten: Hayon StudioSantos 
Vía: decoratrix