lunes, 22 de septiembre de 2014

Estrella Damm y Teresa Sapey, ‘mediterráneamente’ en la Puerta del Sol.

Grupo Rodilla, referente de la alimentación y restauración en España con 75 años de presencia en el mercado, ha abierto el Lounge Estrella Damm en la planta superior de su tienda en la Puerta del Sol.
El nuevo espacio ha sido diseñado por la prestigiosa arquitecta Teresa Sapey con un enfoque multifuncional para que el consumidor disfrute de nuevas experiencias en dos ambientes diferenciados: una zona lounge con terraza de ambiente mediterráneo y marinero, donde se podrá disfrutar de un ambiente relajado, y una zona de gastronomía con barra tradicional, sofás chéster y mesa compartida, en la que los clientes conocerán la carta de productos elaborada específicamente para este espacio y podrán probar la mejor cerveza Premium. Funcionará también como un espacio que podrá alquilarse para la realización de eventos de todo tipo.
El Lounge Estrella Damm, que complementa la oferta de los más de 100 establecimientos que Rodilla tiene en Madrid, es una continuación de la estrategia de rejuvenecimiento de marca de la enseña y otro hito de celebración de su 75 aniversario este año.
Para Teresa Sapey, el principal atractivo del desafío planteado por Rodilla no consistía en proyectar un espacio de cero, sino en trasladarnos a todo un ambiente mediterráneo, traer el espíritu de la costa hasta la misma Puerta del Sol.
El estudio se cuestionó en primer lugar si realmente era posible recrear la atmósfera mediterránea en el corazón de Madrid. La conclusión a la que llegaron era que si este ambiente se puede evocar y soñar, también se puede sentir y vivir. La ciudad, que en principio se nos antoja némesis, se vuelve idónea al redescubrirla como un espacio lleno de continuas contradicciones… ¿qué mejor lugar para un imposible?
Pero, ¿de qué habla el estilo mediterráneo? El chiringuito, la playa, el mar, colores vivos, frescura y calidez, vitalidad,… de todo eso habla el espíritu mediterráneo. Un particular modo de entender la vida que festeja la existencia misma.
Es por esto mismo que, para conectar con este espíritu vitalista se buscó, ante todo, la luminosidad, el colorido y la frescura. Materiales rústicos se combinan con loscolores cálidos de la tierra y los frescos celestes y azulones de la costa, siempre aderezados por pinceladas multicolor.
Un espacio que ante todo, debía tener personalidad propia: un paisaje marítimo de un pequeño pueblo costero, un chiringuito quizá escondido en una playa rocosa, lleno de cabos en techos, paredes… ¡y hasta en las sillas!
Un espacio de relax, de descanso, pero también de deleite de los sentidos y de llenar los ojos de colores alegres. Un lugar donde siempre podemos soñar que aún es verano…
La propia arquitecta define de esta manera el proyecto: “Nos hemos servido de los materiales, descontextualizados, para traer todo ese ambiente; hemos cogido las telas, los cabos, los colores, y hemos logrado así transmitir toda la frescura y la vitalidad de la costa mediterránea”.
El resultado: un espacio fresco y sencillo, lleno de luminosidad y colorido que reflejan lo mejor de este espíritu vitalista, en una experiencia pensada para la vista y el gusto, como así lo atestigua la exclusiva carta diseñada por Rodilla.

Para más información visiten: Teresa Sapey 
Vía: diarioDESIGN