domingo, 6 de abril de 2014

Suelos cerámicos que se instalan en seco

Ver para creer: si pensábamos que lo habíamos visto todo en material de bricolaje y suelos, estábamos muy equivocados. El trabajo que presentamos hoy en este artículo es perfecto para los “manitas” que no quieran complicarse con cementos, obras y demás. Se trata de los suelos de baldosas cerámicas que se instalan en seco, con un sistema de clic y sin necesidad de pegarlos con cemento-cola ni de rellenar las juntas.



Las baldosas son similares a las de toda la vida; son de material cerámico, con lo que aportan la misma calidad al tacto y a la vista que los suelos, por ejemplo, de gres. Pero en lugar de tener que acudir al albañil para que nos las coloque, lo podemos hacer nosotros mismos sin ninguna complicación.

Las herramientas necesarias son simplemente un nivel de burbuja, un cortador de cerámica y un mazo de goma. Las baldosas se pueden colocar directamente sobre un suelo ya nivelado, o bien extender una lámina acústica; en este caso, la cara de caucho deberá estar situada hacia arriba. Las baldosas constan de tres partes: la pieza en sí hecha de cerámica, la base plástica pegada a la cara posterior de ésta y una regleta perimetral que se encaja a dicha base, simplemente ejerciendo presión.

A continuación hay que comprobar que el suelo está perfectamente nivelado; si no es así, tendremos que verter un mortero autonivelante y dejarlo secar, lo que complicará un poco las cosas. En caso contrario, ya podemos ponernos manos a la obra. Para empezar es recomendable colocar la primera baldosa entera en un ángulo perfectamente recto de la habitación. La pondremos directamente sobre el suelo y después colocaremos la siguiente baldosa junto a ella. Hay que ejercer una ligera presión para que las regletas encajen. Y de esta forma seguiremos poniendo el resto de las piezas, hasta completar todo el suelo.

Es muy probable que tengamos que cortar algunas piezas para encajarlas en rincones y esquinas, y para terminar el trabajo. Esto se hace simplemente con un cortador de cerámica o una amoladora. Para las últimas filas, probablemente haya que presionar las baldosas con un mazo de goma para que encajen en su lugar. Existen también piezas rectangulares para realizar rodapiés, que se colocan simplemente pegándolas en la pared con un adhesivo de montaje o con cemento-cola al uso.

Una de las ventajas de este suelo es que las baldosas pueden quitarse y ponerse sin problemas; para extraerlas se puede usar una herramienta provista de ventosa, que hace el vacío y sujeta fuertemente la pieza mientras la sacamos.

Vía: Deco Estilo

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