martes, 27 de marzo de 2012

La sobria elegancia de Coure, un restaurante barcelonés remodelado por Alfons Tost.

Coure tiene, en catalán, un doble significado. Significa cocer pero, también, cobre, el tono predominante en la entrada de este aclamado gastrobar. El interiorista Alfons Tost recibió el encargo de renovar la zona de restaurante, y de paso, mejorar la acústica y comodidad de la sala. Colores sobrios, diseños depurados y texturas cálidas protagonizan este nuevo interior que, gracias a una sencilla reforma, ha ganado luminosidad y sensación de profundidad.




Desvincular la barra (situada en la planta calle) de la sala del restaurante era otro de los objetivos, ya que hay dos públicos muy diferentes que son fieles a este restaurante y debía darse cabida a estos dos estilos. En la barra se ofrece una cocina sabrosa en un ambiente distendido. Es un sitio informal en el que disfrutar comiendo. La barra del Coure mezcla diversas texturas de madera con una cortina de color cobre (en catalán, coure, que también significa cocer) que cubre tanto las paredes como el acceso al restaurante.

Para ello, el estudio ha creado en la planta baja un espacio mucho más confortable y elegante, que responde a las necesidades de una clientela que busca disfrutar de la carta con más tiempo y tranquilidad.

Este espacio lo conforman dos salas complementarias conectadas por un techo acústico hecho a base de un despiece de corcho. Este techo es uno de los puntos fuertes de este proyecto, ayuda a conseguir la calidez y confortabilidad del espacio y mejorar la acústica del local, uno de los puntos fundamentales del encargo. A su vez, distribuye y organiza la iluminación general.

Para mejorar la acústica, además de instalar el techo de corcho se decidió tapizar varias paredes y se escogió la moqueta como pavimento, dado que los materiales blandos absorben las vibraciones del sonido, que era el gran problema de esta sala.

El otro gran cambio realizado ha sido la apertura de una ventana a un patio interior, lo que contribuye a conseguir más sensación de profundidad y una mayor entrada de luz natural. Estos dos factores han cambiado totalmente la dimensión de esta sala, que se ha transformado en un espacio conectado con el exterior. De esta manera, los clientes pierden la sensación de estar en un sótano.

La gama de colores, es sobria y elegante, acorde con la madera elegida, el nogal. Con una intervención sencilla y rápida se ha conseguido transformar el espacio. Ahora es un restaurante cálido y muy agradable, con un punto sobriedad muy confortable para el comensal.

Materiales

Lámpara Corona de Established & Sons, suministrada por Arkitektura.
Lámpara Taccia, de Flos, suministrada por Ca2l.
Foco de superfície Raxis 10, de Marset.
Mesas de madera con pies de madera maciza diseño de Alfons Tost Interiorisme.
Mesa central de mármol (pieza antigua recuperada) de Alfons Tost Interiorisme.
Moqueta Rivoli, de Lledó Mas.
Paredes tapizadas con la tela Lola, de Güell Lamadrid.
Cortinas con tela Lola, de Güell Lamadrid.
Techo con paneles de corcho Coral Macchiato, de Decorwall.
Mueble de la recepción de madera de nogal, diseño de Alfons Tost Interiorisme.

Para más información visiten: Alfons Tost interiorisme
Vía: diarioDESIGN

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